En el primer semestre la agroindustria argentina generó un ingreso neto de divisas de 14.300 M/u$s

Sin ese aporte la actividad del resto de los sectores económicos sería inviable porque son deficitarios en términos cambiarios.

Las divisas aportadas por el sector agroindustrial permiten asegurar las operaciones y empleos de la mayor parte de los sectores económicos presentes en el territorio argentino.

En el primer semestre de 2018 el ingreso neto integral de divisas generado por los sectores “oleaginosos y cereales” y “otras actividades primarias” fue de 14.340 millones de dólares (M/u$s). La mayor parte de ese monto está representado por exportaciones de cereales, biodiesel, harina, aceite y porotos de soja.

 

En segundo lugar se ubicó el sector “alimentos y bebidas” con 2654 M/u$s netos ingresados en los primeros seis meses de este año, mientras que el tercer lugar del ranking fue para el sector minero con 1473 M/u$s. Los datos corresponden a las cifras del último Balance Cambiario publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En lo que respecta a la industria petrolera, los ingresos por exportaciones generados por sector en el primer semestre del año no lograron compensar la salida de divisas promovida por el sector, lo que implicó que el sector registró en el período un balance cambiario neto negativo de 763 M/u$s.

Los demás grandes sectores generadores de bienes de la economía argentina consumen muchísimos más dólares de los que generan y son “subsidiados”, en términos cambiarios, por el sector agroindustrial.

El campeón del consumo de divisas es el sector automotriz, el cual registró en enero-junio de 2018 un déficit cambiario neto de 3534 M/u$s, seguido por el rubro de “maquinaria y equipos” con un saldo negativo de 2618 M/u$s (producto, en buena medida, del subsidio indirecto a la importación de tecnología promovido por la sobreapreación cambiaria vigente en el primer cuatrimestre del año).

También registraron en el primer semestre del año importantes déficits cambiarios la industria química (-1958 M/u$s), comercio (-1913 M/u$s), comunicaciones (-751 M/u$s), elaboración de metales (-366 M/u$s) y el sector textil (-231 M/u$s), entre otros.

En cuanto al sector turístico, en el primer semestre de 2018 se registraron salidas de divisas por 5535 y 1068 millones de dólares en concepto de los rubros “viajes y otros gastos con tarjeta” y “transporte de pasajeros” respectivamente, mientras que el ingreso de divisas por esos mismos ítems fue de apenas 981 y 78 M/u$s. Es decir: en los seis primeros meses de este año la balanza cambiaria del sector turístico registró un déficit de 5544 M/u$s versus otro de 5607 M/u$s en el mismo período de 2017.

Si bien en el mes de junio pasado, debido a la megadevaluación del peso argentino, el déficit cambiario turístico se redujo a 588 M/u$s versus 873 M/u$s en el mismo mes del año pasado, aún sigue siendo elevado para la coyuntura presente en la economía argentina.

Un estudio realizado por economistas del BCRA estima que un 15% de la salida de divisas comprendida en el rubro “viajes y otros gastos con tarjeta” corresponde a erogaciones que no deberían incluirse en la balanza turística por tratarse de gastos realizados con tarjetas de créditos por personas que no viajan al exterior (tales como juegos digitales, programas informáticos, bienes de consumo “puerta a puerta”, etcétera). Sin embargo, al ajustar ese dato con dicho margen del 15%, el déficit de la balanza cambiaria turística sigue aún registrando una cifra considerable.

El turismo receptivo es un factor clave para desarrollar la cadena de valor de la agroindustria argentina porque los visitantes extranjeros, además de aportar divisas, luego se convierten en embajadores de productos argentinos (como las empanadas de carne, el vino Malbec o el dulce de leche).

Fuente: Valor Soja

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