Apuntes Para Empresas Del Agro

Datos que son fotos: los indicadores macroeconómicos que leemos en estos días no marcan una tendencia, son sólo fotos que reflejan la situación actual. No permiten entender la película. Decir que hay un leve superávit fiscal primario hasta octubre y que se cumplirían las metas con el FMI, que el año terminará con un fuerte superávit comercial o que la inflación de octubre (3,3%) fue más baja que lo previsto no son datos que sirvan para tomar decisiones o para medir el rumbo del país. Lo mismo ocurre con el cepo, que provoca un dólar oficial quieto, una muy baja brecha de diferencia con el dólar del mercado informal (5%) y un Banco Central que emite pesos para reforzar su reserva en dólares. Pesos que van “a la calle”, aunque no se sabe dónde. A partir del 10 de diciembre empieza algo nuevo. Nuevos nombres, nuevos discursos, nueva estrategia, nuevas decisiones. Un rumbo que estará condicionado por la herencia (buena y mala) que se reciba. Y también por las distintas fuerzas que militan dentro del ganador Frente de Todos, fuerzas que a veces muestran visiones de país totalmente contrapuestas. La confianza o desconfianza que genere el nuevo gobierno surgirá de sus palabras pero sobre todo de sus decisiones. Como siempre.

> La agricultura, decisiones y condicionamientos: cuesta definir una situación homogénea en lo que comúnmente se llama “el campo”. Desde una óptica general, este sector está en movimiento, aunque con dificultades. El clima seco ha afectado a numerosas regiones y el primer perjudicado es el trigo. De las 21 millones de toneladas  esperadas hoy se esperan algo más de 18 millones, aunque en varias zonas (sudoeste de Buenos Aires, este de La Pampa, algunas regiones de Córdoba y Santa Fe) es probable que los rindes se ubiquen entre un 30% y un 50% debajo de los promedios históricos. En un marco de estrechez financiera, el dinero que aporta el trigo (y la cebada) será bastante menor a lo esperado. La gruesa sigue su curso de siembra, aunque también condicionada por el clima y las expectativas. Por sequía habrá más maíz tardío que lo planificado y por expectativas habrá algo menos de maíz sembrado y algo más de soja. Los fuertes rumores sobre nuevo marco de retenciones han hecho acelerar la fijación de precios futuros y también las ventas de grano disponible. No vemos una caída importante en los paquetes tecnológicos a utilizar por ahora. Como dijimos en el informe de octubre, la “inercia biológica” hace que esta campaña esté bastante jugada y que los eventuales cambios se verían en la próxima (positivos o negativos).

 

> Las finanzas: situaciones diversas. En algunas empresas hay un cierto exceso temporal de liquidez por haber vendido antes más grano del previsto. Ese excedente se está aplicando a cancelar por adelantado algunos compromisos o a comprar insumos, pero otra parte está en la cuenta corriente o volviendo tímidamente a ser invertido en instrumentos financieros de corto plazo en pesos (plazo fijo o fondos de inversión). En otras empresas la situación es diametralmente opuesta. Su falta de liquidez las obliga a financiar gran parte de sus insumos con pago o canje a cosecha. En algunos casos con venta de grano a futuro pero cobro anticipado con descuento. En otros casos postergando el pago de impuestos, asumiendo que vendrán nuevas moratorias. Algunos liquidando parte del rodeo para hacer caja. Y por supuesto en algunos casos tomando financiamiento bancario, en un escenario de tasas que algo han bajado. Inversiones relevantes no se observan, salvo aquellas que se consideran imprescindibles para no perder competitividad de corto plazo.

 

> Financiamiento: los bancos ofrecen créditos en pesos con tasas que bajaron a un rango del 55% al 65% anual (venían de más del 80%). Poca oferta de financiar en dólares y lo que se consigue en el orden del 7% a 8% anual. Tarjetas de agro siguen activas y con alternativas en el orden del 40% al 50% anual y en algunos casos algo menos si hay convenio con empresas. Pareciera que la disponibilidad de pesos en los bancos es alta, no tienen problemas de liquidez en esa moneda y necesitan prestar a un mercado que se retrae por el alto costo del dinero. Hay rumores sobre que el nuevo gobierno estimularía (sic) a los bancos a ofrecer los que en su momento se conocieron como “créditos productivos” a tasas bajas para generar un shock que cambie las expectativas.

 

> La Argentina que viene: como una especie de anticipo de los debates y tironeos  que proyecta la Argentina después del 10 de Diciembre marcamos tres temas que sucedieron este mes: la Mesa del hambre, el bloqueo del Belgrano Cargas por parte de los camioneros de CATAC en Junín, y la detención de tres personas en Pergamino por pulverizar en zona prohibida. Todos temas sensibles con distintas visiones y opiniones pero donde el sector, a través de sus distintas voces, deberá participar en forma activa.

 

> Ley de Semillas: finalmente la ley  de semillas perdió estado parlamentario. Se malogró una gran oportunidad de generar un consenso sobre un tema complejo y de larga data, entre los distintos sectores involucrados (producción, industria y comercio).

 

> Balance de gestión del ministerio: con la presencia del Presidente de la Nación el ministro de Agricultura Ganadería y Pesca realizó un balance de la gestión de la cartera.

https://www.argentina.gob.ar/noticias/etchevehere-el-campo-esta-preparado-para-seguir-creciendo-muchos-anos-mas

Censo Agropecuario: Se publicaron los resultados preliminares del Censo Nacional Agropecuario 2018, la interpretación de los resultados trajo distintas visiones sobre el sector. Existen 250.881 EAP (unidad de explotación agropecuaria), 40,4 millones de cabezas bovinas (datos de Senasa indican un stock de casi 54 millones de cabezas) y el 68,9 % de la superficie agrícola se realizan con Cereales y Oleaginosas.

Qué pasó con los precios futuros en este mes:

Comenzando la cosecha de trigo en el norte de país se observa una merma en la calidad (proteína) con respecto a la campaña pasada. La necesidad de mercadería para embarque por parte de los exportadores puede hacer ver algún pico de precio circunstancial por necesidad de mercadería, pero la necesidad financiera por parte de los productores los obliga a realizar ventas tempranas, lo que generará bajas circunstanciales cuando la cosecha se generalice.

 

El resto de los cultivos en una Horizontalidad de precios internos a la espera de las nuevas medidas. Las ventas anticipadas por parte de los productores son las más altas de las últimas tres campañas producto básicamente del temor a un aumento de las retenciones.

 

Negocio ganadero: mercado raro pero sostenido. El aumento del precio de las distintas categorías estuvo, en promedio, en el orden del 6% entre septiembre y octubre, salvo en el caso de las vacas que estuvo cerca del 8%. Estos son valores promedio del mes, pero si se consideran los mínimos de septiembre y los máximos de octubre hay categorías que aumentaron más del 13%. Si se compara interanualmente, el aumento estuvo rondando el 55% salvo nuevamente la vaca que estuvo en el 70%. Durante noviembre los precios se mantienen firmes, con un novillo gordo que ronda los 82 $/kilo vivo (más de 140 $/kilo de carne). China impulsando la demanda externa y cada vez más frigoríficos habilitados en Argentina para ese mercado. Mercado interno reticente a aceptar aumentos de precios aunque consumo sigue arriba de los 50 kilos por habitante por año. Interesante ver cómo al mercado interno le surgió un competidor como el chino que está dispuesto a llevarse todo tipo de corte, un cambio importante respecto al tradicional mercado europeo que sólo demandaba los de más calidad. Posible conflicto discursivo del próximo gobierno enfrentando la necesidad de generar dólares por exportación versus la demanda de la “mesa de los argentinos”. ¿Nuevamente el corto versus el largo plazo enfrentados en la estrategia? En el caso de los criadores, la invernada pegó un salto de precio situando al ternero cerca de los 90 a 95 $/kilo. Con un novillo que vale aproximadamente 80 $/kilo, la relación compra/venta se ubicaría en el orden de 1,15 que debería ser atractiva para los feed lots. Sin embargo, el encierre viene disminuyendo, generando un posible faltante de gordo para principios del 2020. Recomendamos leer el último informe de la gente de Agroideas www.agroideas.net que elabora muy bien este tema.

Negocio lechero: el precio de la leche sigue aumentando pero por debajo de la inflación y de varios costos de producción (mano de obra, alimentación, servicios). El aumento del precio del último mes fue del 2% dando un precio promedio SIGLEA de 16,11 $/litros o 235,39 $/kilo de sólido. El aumento respecto a un año atrás es del 91%, valor alto todavía pero que se erosiona mensualmente a un ritmo de 5 a 6 puntos porcentuales. El impacto en la caída de la rentabilidad es innegable, aunque en varios casos aún el resultado sea positivo. Las usinas, trabajando al 50% de su capacidad teórica, siguen con fuerte demanda. La exportación, que ha sido gravitante para “sacar” los excedentes del mercado doméstico, sigue traccionando aunque con menor fuerza que algunos meses atrás (el volumen exportado cayó un 12% si se compara el período enero-septiembre 2019 versus el mismo período del 2018). El mercado interno no convalida aumentos, lo que provoca una disminución del consumo. La leche siempre ha sido (como la carne y el trigo) un producto al que a la política le resulta simpático bajarle el precio para que el consumidor pague menos. Es de esperar que el nuevo gobierno no aumente retenciones ni imponga restricciones que pretendan favorecer el corto plazo pero a costa de destruir el negocio de largo plazo. El sector debe tener interlocutores que lo representen y entiendan su realidad.

 

Fuente: prensa zorraquinmenses.com.ar

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