Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea entra en su fase decisiva y abre una ventana concreta para la agroindustria argentina, en un mundo cada vez más cerrado al comercio.
El escenario global no juega a favor del libre comercio. Tensiones geopolíticas, conflictos bélicos y un multilateralismo debilitado redefinen las reglas de juego. En ese contexto, el acuerdo Mercosur-Unión Europea aparece como una señal contracorriente y, para la Argentina, como una oportunidad estratégica difícil de repetir. Europa es hoy la tercera economía del mundo, con 450 millones de consumidores de alto poder adquisitivo y compras anuales de productos agroindustriales por más de USD 220.000 millones. Sin embargo, nuestro país apenas participa con el 3% de esas importaciones.






















