Un informe difundido por el Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos analiza los principales cambios que tuvo la ganadería argentina desde 1988 y establece algunos reparos sobre que la actividad esté viviendo una verdadera explosión productiva.

La ganadería argentina se encuentra inmersa en un proceso de reestructuración tan silencioso como radical.
Según un exhaustivo informe elaborado por el ingeniero agrónomo Andrés Halle y difundido por el Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos (CADIA), el sector experimenta una mutación estructural caracterizada por la desaparición masiva de establecimientos chicos, una concentración de la hacienda en unidades de gran escala y cambios sustanciales en la dinámica de sus ciclos productivos.























