Respaldadas por la academia y una multinacional alimenticia, dos empresas pampeanas crearon un modelo productivo que premia el cuidado de campos ante casos graves de suelos degradados.

El comienzo del año en los campos de la zona centro y noreste de La Pampa estuvo marcado por el desarrollo de la campaña gruesa, principalmente de girasol, pero también por una inquietud que va ganando espacio en el debate entre productores: el estado de los suelos.
Con esta premisa, en la zona ya se trabaja en un modelo productivo a campo cuya premisa es la de cuidar esos suelos y recuperar los que muestran síntomas de agotamiento y falta de nutrientes.



Plantas de A. hybridus con sospecha de resistencia a sulfentrazone creciendo en un cultivo de soja.



















