En un año, las cotizaciones de las cabañas mejoraron 124%, de acuerdo a un relevamiento del Rosgan. Para comprar un reproductor, se necesitan 2.300 kilos de invernada, cuando históricamente fueron entre 1.300 y 1.800 kilos.

En la recta final del año, mientras el negocio ganadero volcado al consumo interno se encuentra en una meseta de precios y los exportadores están preocupados por el desplome del mercado chino, los cabañeros muestran números por demás favorables.
























