En el primer cuatrimestre del año, los embarques argentinos retrocedieron un 6% en relación al mismo período de 2021, y se desaprovechó la suba del 45% en el precio.

Las restricciones a las exportaciones de carne bovina siguen haciendo mella en el sector frigorífico, que no ha podido aprovechar al máximo las potencialidades de un mercado internacional que no solo está demandando altos volúmenes, sino que está pagando precios cercanos a los máximos históricos.





















