El mundo atraviesa una dura crisis de desabastecimiento. Con el paso de los últimos meses, se ha ido incrementando el precio de los productos, debido a la escasez de suministros provocada, principalmente, por la pandemia de coronavirus y consecuente cierre de fronteras, y agravada ahora con la guerra en Ucrania tras la invasión de Rusia. Con ello, determinados países se han visto obligados a tomar medidas para revertir la situación o, al menos, que los daños sean los menos posibles. Tras el corte de gas de Gazprom, Alemania pidió a su población hacer acopio de agua y alimentos para diez días.