Dólares del Agro: alertas para el verano mientras crece la presión por completar la exportación de soja y maíz

La baja de retenciones busca acelerar ventas, pero el atraso en la comercialización de soja y maíz enciende dudas sobre si se logrará completar el programa exportador en los meses de mayor tensión cambiaria

El Gobierno nacional mira de reojo el calendario. Con el verano a la vuelta de la esquina, y con él la clásica caída en la liquidación de divisas y el aumento de la demanda por turismo, todas las fichas están puestas en los dólares del agro. Pero el análisis fino del programa exportador de soja y maíz revela que aún hay terreno por recuperar y que el mercado muestra señales de preocupación.

En el caso del maíz, para la campaña 2024/25 se llevan anotadas 26,5 millones de toneladas, de las cuales solo 1,1 MMT corresponden al trimestre diciembre/enero/febrero, es decir, el último tramo previo al ingreso de la nueva cosecha. Ese volumen es 4,2 MMT inferior al promedio de los últimos seis años y 7 MMT por debajo de la campaña 2023/24. Traducido: la exportación debería comprar entre 4 y 7 MMT en los próximos tres meses si aspira a completar un ciclo de entre 30 y 34 MMT embarcadas.

Dólares del Agro: alertas para el verano mientras crece la presión por completar la exportación de soja y maíz

Por el lado de la soja, la foto tampoco es holgada. Con el poroto prácticamente colocado -más de 12 MMT anotadas- el problema aparece en la harina, donde la industria debería completar un volumen que hoy luce distante. Para el trimestre enero-marzo, el registro actual es de apenas 1,5 MMT, muy por debajo de las 4,7 MMT del promedio de siete campañas y de las 6,3 MMT de la 2023/24. Para alcanzar esos niveles la industria tendría que comprar entre 4,6 y 6,8 MMT de poroto para procesar. No es imposible, pero se vuelve complejo en un contexto donde las ventas primarias de soja, según SIOGranos, vienen mostrando una fuerte desaceleración desde inicios de diciembre.

Hay quienes argumentan que la exportación podría estar evitando anticipar DJVE largas (360 días) por su costo financiero y que priorizaría DJVE cortas (30 días) más cercanas al embarque. Sin embargo, permanece la duda central: ¿habrá ventas del productor suficientes para sostener esa estrategia durante los meses de verano? De no ser así, stocks relevantes podrían desplazarse hacia la campaña 2025/26, tensionando aún más la disponibilidad de divisas.

Dólares del Agro: alertas para el verano mientras crece la presión por completar la exportación de soja y maíz
Dólares del Agro: alertas para el verano mientras crece la presión por completar la exportación de soja y maíz

En este marco, la reciente baja de retenciones, anunciada por el ministro Luis Caputo y oficializada en el Boletín Oficial, aparece como un intento explícito de inducir ventas y mejorar el flujo comercial. Es una jugada limitada por dos factores externos: la negativa del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, a habilitar un nuevo «Dólar Soja», y la exigencia del FMI de no resignar más ingresos fiscales. Es decir, el margen de maniobra es estrecho y la apuesta depende casi exclusivamente de la reacción del productor.

 

Si esa reacción no llega -o si llega tarde- el escenario de un verano «calentito» en materia cambiaria deja de ser una advertencia y pasa a ser una posibilidad concreta. En un país donde la estacionalidad del agro define buena parte del humor financiero, completar el programa de exportaciones no es solo un tema del campo: es una pieza clave para todo el tablero macroeconómico.

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