Tras más de seis meses de restricciones sanitarias, Ottawa levantó las barreras a la carne aviar de Brasil. El foco del Gobierno pasa ahora por recuperar el acceso pleno al mercado chino.
Canadá confirmó esta semana el levantamiento de las restricciones a las importaciones de carne de ave procedente de Brasil, vigentes desde mayo tras la detección de un brote de influenza aviar altamente patógena en una granja comercial de Montenegro, en el estado de Rio Grande do Sul. Con esta decisión, Brasil inicia el cierre de 2025 con prácticamente todos sus mercados avícolas reabiertos.
Desde el Ministerio de Agricultura de Brasil destacaron que Canadá fue el último país en retirar las barreras comerciales, seis meses después del cierre oficial del brote y del reconocimiento del estatus sanitario brasileño por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal, otorgado el 25 de junio.
«Si no fuera por Canadá, todos los mercados ya habrían vuelto a operar en cinco meses. Con esta reapertura, comenzamos 2026 con todos los mercados abiertos y buenas expectativas«, señaló el secretario de Comercio y Relaciones Internacionales del MAPA, Luis Rua.
El funcionario explicó que la rapidez en la contención del brote, la regionalización de las medidas y la transparencia técnica fueron claves para recuperar la confianza de los compradores. El virus, detectado el 15 de mayo, no se propagó a otras explotaciones, lo que permitió una rápida normalización del estatus sanitario.
Impacto comercial y desempeño exportador
Tras la detección del caso, más de 30 países suspendieron total o parcialmente las importaciones de pollo brasileño, entre ellos China, uno de los principales destinos. Con el correr de los meses, varios mercados optaron por restricciones regionalizadas, limitadas al municipio afectado o a zonas específicas de Rio Grande do Sul.
Pese a este escenario, Brasil logró sostener su desempeño exportador. Según datos de la Asociación Brasileña de Proteína Animal, las exportaciones de carne de pollo crecerían hasta un 0,5 % en 2025, alcanzando 5,3 millones de toneladas, y podrían llegar a 5,5 millones de toneladas en 2026, con una suba del 3,4 %.
«China, que representa cerca del 15 % de las exportaciones de pollo, estuvo cerrada por más de seis meses y aun así los envíos crecieron. Es un resultado extraordinario«, evaluó Rua.
Desde la ABPA, su presidente Ricardo Santin calificó la reapertura de Canadá como el cierre de un proceso ejemplar de gestión sanitaria y diplomática, destacando la solidez del sistema brasileño de defensa agropecuaria y la previsibilidad para el comercio internacional de proteínas animales.
El foco ahora está en China
Con la influenza aviar superada, el Gobierno brasileño intensifica las gestiones para revertir las barreras que China mantiene sobre ocho plantas procesadoras de aves de Rio Grande do Sul, vinculadas a un caso de enfermedad de Newcastle registrado en Anta Gorda en julio de 2024.
«Esperamos resolver este tema a comienzos del próximo año«, indicó Rua, quien confirmó que la información técnica más reciente fue enviada a China el 10 de diciembre y que tiene previsto viajar a ese país a fines de enero de 2026 para avanzar en las negociaciones.
En paralelo, esta semana se confirmó un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena en Cuiabá, Mato Grosso, lo que llevó a Japón a suspender temporalmente las importaciones de carne de ave provenientes del municipio. Desde el MAPA remarcaron que, gracias a los acuerdos de regionalización, la restricción no se extendió a todo el estado, evitando un impacto mayor sobre las exportaciones.

