Los movimientos de hacienda durante 2025 dejaron señales claras de cambio en la estrategia productiva: récord de salida de terneros, recuperación de la recría a campo y un feedlot que gana peso en la faena, aunque el faltante de novillos sigue siendo el gran desafío estructural.
El movimiento de hacienda registrado durante 2025 dejó más que estadísticas: expuso tendencias productivas de fondo que permiten leer el pulso actual de la ganadería argentina. A partir de los Documentos de Traslado Electrónicos (DTe) del SENASA, el Rosgan analizó los flujos de animales según su destino y encendió varias luces sobre el presente y el futuro del negocio.
El punto de partida es contundente. Con un stock inicial de 14,6 millones de terneros y terneras al 31 de diciembre de 2024, durante 2025 salieron de los campos de cría 10,7 millones de cabezas, el 73% del total, unas 500 mil más que en 2024, pese a una disponibilidad prácticamente idéntica. En términos históricos, se trata del mayor movimiento relativo de terneros de los últimos años, muy por encima del promedio del 67% observado en los últimos ocho ciclos.

Además, el año dejó una rareza estacional: abril concentró el pico de salidas, aproximadamente un mes antes de lo habitual. La buena condición corporal de la hacienda y precios firmes de la invernada, incluso en plena zafra, explicaron este adelantamiento.
Salidas de terneros/as en relación al stock inicial (%)
Fuente: Tableros dinámicos de SENASA
| Mes | Prom. 2017-2024 | 2024 | 2025 |
|---|---|---|---|
| Enero | 4% | 3% | 4% |
| Febrero | 6% | 5% | 6% |
| Marzo | 7% | 7% | 7% |
| Abril | 10% | 8% | 10% |
| Mayo | 9% | 11% | 9% |
| Junio | 8% | 7% | 8% |
| Julio | 6% | 6% | 6% |
| Agosto | 5% | 5% | 5% |
| Septiembre | 5% | 5% | 5% |
| Octubre | 5% | 4% | 5% |
| Noviembre | 3% | 3% | 3% |
| Diciembre | 5% | 4% | 5% |
Del total de terneros y terneras trasladados en 2025, 2,53 millones ingresaron de manera directa a feedlots, lo que representa apenas el 23,7% del total. En consecuencia, más del 76% continuó su proceso productivo fuera del corral, principalmente bajo esquemas de recría o invernada pastoril. Para el Rosgan, este dato confirma una recuperación de la recría a campo, luego del fuerte impacto que dejó la sequía, aunque todavía sin alcanzar los niveles de años previos.
Porcentaje estimado de terneros destinados a recría pastoril
Fuente: Tableros dinámicos de SENASA
| Año | Recría pastoril (%) |
|---|---|
| 2020 | 76,5% |
| 2021 | 77,0% |
| 2022 | 76,7% |
| 2023 | 74,5% |
| 2024 | 75,1% |
| 2025 | 76,3% |
Este mayor peso de la recría no implicó un retroceso del feedlot. Por el contrario, el encierre se mantuvo elevado, con más de 5 millones de animales ingresando por año. La diferencia es qué tipo de hacienda entra hoy a los corrales. En 2025, el 30% de los ingresos correspondió a novillos y novillitos, animales que llegan con recría previa a campo, marcando una integración más eficiente entre sistemas.

Participación de novillos y novillitos en el ingreso total a feedlots
Fuente: Tableros dinámicos de SENASA
| Año | Ingreso total (cabezas) | Novillos y novillitos (%) |
|---|---|---|
| 2020 | 4.343.698 | 26% |
| 2021 | 4.260.048 | 28% |
| 2022 | 4.627.937 | 28% |
| 2023 | 5.095.495 | 27% |
| 2024 | 5.081.771 | 29% |
| 2025 | 5.174.165 | 30% |
El impacto también se empieza a ver en la faena. Entre enero y diciembre de 2025 se enviaron a faena 14,15 millones de vacunos, de los cuales el 32% provino de feedlots, superando el registro de 2024 y el promedio de los últimos cinco años. Dentro de ese volumen, creció la participación de novillos terminados a corral, una señal incipiente pero positiva en la composición de la oferta.
Sin embargo, el gran déficit estructural sigue siendo el stock de novillos. Al cierre de 2024, la categoría apenas alcanzaba 2,23 millones de cabezas, menos de la mitad de los niveles previos a la crisis de 2008-2010. Lejos de recuperarse, el número continuó cayendo, reflejando no solo los efectos climáticos, sino también la falta de previsibilidad del negocio, que desalienta los procesos largos de recría.

El resultado se ve en la faena: novillos en torno al 24%, novillitos estables cerca del 23% y un mayor peso de las vaquillonas, que pasaron del 25% al 27%. En ese equilibrio frágil se juega buena parte de la competitividad y sustentabilidad futura de la ganadería argentina.
En síntesis, 2025 dejó un mapa más dinámico, con más movimientos, más recría y un feedlot que no retrocede, sino que se adapta. El desafío de fondo sigue intacto: reconstruir el stock de novillos para darle previsibilidad y volumen a un negocio que, una vez más, mostró capacidad de reacción, pero necesita reglas claras para dar el salto definitivo.

