Agrolatam Tecnología Paraguay Paraguay Jueves, 8 de enero de 2026 Paraguay apuesta a la biotecnología para dar un salto en competitividad agrícola

Con una inversión de USD 4,5 millones, el nuevo centro de biotecnología del Inbio busca fortalecer la cadena semillera y posicionar al agro paraguayo en el mapa regional de la innovación.

El agro paraguayo avanza hacia una nueva etapa de mayor valor agregado con la puesta en marcha de un parque tecnológico de biotecnología agrícola, un proyecto que apunta a elevar la competitividad, la eficiencia productiva y la sostenibilidad del sector. La iniciativa es liderada por el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y prevé concluir sus obras en junio de 2026, con una inversión total de USD 4,5 millones.

Ubicado en Encarnación, el nuevo complejo busca ampliar la capacidad científica nacional y ofrecer servicios especializados para la cadena semillera, un eslabón estratégico para uno de los principales países productores de soja, maíz y trigo de América del Sur.

Infraestructura clave para semillas y calidad

Los recursos estarán destinados a la habilitación de laboratorios de semillas, biología molecular, fitopatología y calidad industrial, además de invernaderos, depósitos especializados, áreas para agroquímicos y maquinarias, y cámaras frías de conservación. Esta infraestructura permitirá incorporar procesos de mayor valor agregado, reforzar los controles de calidad y mejorar el rendimiento económico de los cultivos, en línea con los estándares que hoy exigen los mercados internacionales.

Desde Inbio destacan que el proyecto permitirá acercar ciencia aplicada al productor, reduciendo brechas tecnológicas y fortaleciendo la competitividad de la producción primaria paraguaya.

Centro de referencia y foco en cultivos estratégicos

Con el nuevo parque tecnológico, el instituto apunta a consolidarse como centro de referencia nacional en investigación y desarrollo, con especial énfasis en programas de mejoramiento genético de soja, trigo y maíz, los cultivos que explican buena parte del perfil exportador del país.

El objetivo es claro: producir semillas más eficientes, resilientes y adaptadas, en un contexto regional atravesado por cambio climático, mayores exigencias sanitarias y presión sobre los costos productivos.

Marco regulatorio y nuevos servicios

En el plano normativo, el proyecto se apoya en la resolución N.° 551 del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que habilita a Inbio a brindar ensayos regulados de organismos genéticamente modificados y servicios a terceros. Además, cuenta con la autorización del Senave para realizar pruebas de validación agronómica de variedades con fines de registro comercial, lo que abre una nueva línea de ingresos y diversificación institucional.

Según datos oficiales, las obras muestran un avance del 51 %, y el depósito de semillas sería el primer sector en finalizarse, con inauguración prevista para febrero de 2026, quedando operativo de inmediato para el instituto y empresas del sector.

Más allá del impacto local, la iniciativa se inscribe en una tendencia regional. Países de América Latina buscan fortalecer su base científica y tecnológica para sostener la competitividad agroexportadora frente a un escenario global más exigente, donde trazabilidad, calidad y genética pesan tanto como el volumen producido.

En ese contexto, el nuevo centro del Inbio posiciona a Paraguay como un actor que apuesta a la innovación para consolidar su rol en el agro regional, alineándose con los desafíos que hoy enfrentan los principales polos productivos del Cono Sur.

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