México confirmó un caso de gusano barrenador en un cerdo en Veracruz, en un contexto de expansión sostenida del brote y creciente preocupación sanitaria regional.
La sanidad animal en México vuelve a quedar bajo la lupa tras la confirmación de un caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en un cerdo de 30 meses en el estado de Veracruz. El episodio refuerza la preocupación de autoridades y productores por la ampliación de especies afectadas, en un brote que continúa avanzando hacia el norte del país.
De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Veracruz acumula 1.963 casos registrados, con 125 activos, principalmente en bovinos, aunque también en otras especies. A nivel nacional, México suma 13.106 casos desde noviembre de 2024, con 671 casos activos reportados hacia fines de diciembre de 2025.
Especialistas en sanidad animal y organizaciones de productores advierten que la fauna silvestre podría convertirse en un factor decisivo si el gusano barrenador continúa su desplazamiento hacia la frontera con Estados Unidos. La presencia de cerdos salvajes genera especial inquietud, dado su rol como reservorios móviles difíciles de controlar.
Desde el sector productivo estadounidense alertan que, si la plaga logra establecerse en poblaciones silvestres, los esfuerzos de erradicación se volverían exponencialmente más complejos, elevando los riesgos sanitarios y económicos para la ganadería regional.
Exautoridades sanitarias también señalaron que el incremento del tránsito humano y de mascotas agrega nuevas rutas potenciales de dispersión. Casos vinculados al movimiento transfronterizo de animales domésticos y al intenso flujo migratorio por el Tapón del Darién refuerzan la percepción de un escenario sanitario más desafiante que en brotes históricos anteriores.
Estas dinámicas aumentan la dificultad de contención y obligan a reforzar la vigilancia epidemiológica, tanto en animales productivos como en especies no comerciales.
Impacto en la porcicultura
Para la industria porcina, el riesgo no se limita a granjas comerciales cerradas. Los sistemas con producción a campo, esquemas mixtos o contacto indirecto con fauna silvestre son considerados especialmente vulnerables. Los especialistas advierten que el gusano barrenador afecta a cualquier animal de sangre caliente, con consecuencias severas sobre la salud y el bienestar animal.
Estrategia de contención y alerta sanitaria
Los casos en México están siendo abordados mediante la técnica del insecto estéril, una herramienta central en los programas de erradicación, que consiste en la liberación aérea de insectos estériles para reducir la población de la mosca y frenar su reproducción.
Desde el USDA remarcaron que el gusano barrenador no está presente actualmente en Estados Unidos, aunque confirmaron el cierre de puertos de entrada del sur al comercio de ganado, como medida preventiva para evitar su reintroducción.
Las autoridades recomiendan a los productores inspeccionar de forma permanente a los animales, prestando atención a:
-
Larvas visibles en heridas o cavidades naturales
-
Heridas con secreción sanguinolenta y olor fétido
-
Lesiones que empeoran rápidamente
Ante cualquier sospecha, se insta a contactar de inmediato a un veterinario y a las autoridades sanitarias, ya que la velocidad de respuesta es clave para contener nuevos focos.
Con el brote activo y el avance hacia el norte, el caso detectado en porcinos en Veracruz refuerza la dimensión regional del desafío sanitario, en un contexto donde la vigilancia, la coordinación binacional y la bioseguridad vuelven a ser prioridades absolutas para la producción ganadera.

