Las exportaciones agropecuarias y la demanda china amortiguaron el golpe arancelario de EE.UU. y permitieron a Brasil mantener el superávit en 2025.
Brasil finalizó 2025 con un superávit comercial de US$ 68.290 millones, aun en un año marcado por el endurecimiento arancelario de Estados Unidos. Según datos oficiales del Ministerio de Desarrollo y Comercio, las exportaciones alcanzaron un récord de US$ 348.700 millones, mientras que las importaciones sumaron US$ 280.400 millones, en un contexto de cambios acelerados en los destinos y la composición de las ventas externas.
Las exportaciones crecieron 3,5 % interanual, aunque el superávit se redujo 7,9 % frente a 2024 debido al mayor avance de las importaciones (+6,7 %). Aun así, el comercio total de bienes llegó a US$ 629.060 millones, un 4,9 % más que el año anterior.
El último mes del año mostró un cierre sólido: en diciembre, las exportaciones saltaron 24,7 % interanual, hasta US$ 31.000 millones, mientras que las importaciones crecieron 5,7 %, generando un superávit mensual de US$ 9.630 millones, más del doble que un año atrás.
El vínculo comercial con Estados Unidos fue uno de los puntos más débiles del año. Las exportaciones brasileñas hacia ese mercado cayeron 6,6 %, hasta US$ 37.720 millones, con un desplome puntual del 35,4 % en octubre. En paralelo, las importaciones desde EE.UU. aumentaron 11,3 %, hasta US$ 45.250 millones, ampliando el desequilibrio bilateral.
El trasfondo fue político. El paquete de aranceles impulsado durante la presidencia de Donald Trump llegó a aplicar tasas de hasta 50 % sobre numerosos productos. Si bien luego se flexibilizó el esquema para parte de las importaciones agrícolas brasileñas -con efecto retroactivo desde el 13 de noviembre-, alrededor del 22 % de las exportaciones brasileñas a EE.UU. continuaron afectadas.
China y el agro sostienen el saldo
Frente a ese escenario, China volvió a ser el gran amortiguador del comercio exterior brasileño. Las exportaciones hacia el gigante asiático crecieron cerca de 6 %, hasta unos US$ 100.000 millones, equivalentes a casi el 30 % del total exportado por Brasil.
El sector agropecuario fue clave en ese desempeño. Las ventas externas de carne bovina aumentaron 42,5 %, mientras que las de café crecieron 31,1 %, compensando la caída en los valores de commodities como petróleo crudo y mineral de hierro, que enfrentaron precios internacionales más débiles.
El vicepresidente Geraldo Alckmin destacó que Brasil logró superar su récord exportador previo en unos US$ 9.000 millones, apoyado en la apertura de nuevos mercados y en políticas de estímulo industrial. Según el Gobierno, el volumen exportado brasileño creció 5,7 %, muy por encima del 2,4 % del comercio global.
El balance de 2025 confirma que, pese a las tensiones con Estados Unidos, Brasil logró reconfigurar su comercio exterior, con el agro como uno de los principales pilares para sostener el superávit y reforzar su posicionamiento global.

