El Congreso debatirá en febrero el acuerdo Mercosur-UE y la reforma laboral, dos temas clave para el agro

El Gobierno activó las extraordinarias con proyectos que impactan de lleno en el campo: comercio exterior, trabajo rural y reglas ambientales.

El Poder Ejecutivo convocó al Congreso de la Nación a sesiones extraordinarias del 2 al 27 de febrero, con una agenda que incluye el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la reforma laboral, dos iniciativas que impactan de lleno en la competitividad del agro argentino y en su inserción internacional.

La agenda legislativa de febrero tendrá cuatro ejes centrales: la modificación de la ley de glaciares, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, la reforma laboral y la designación de Fernando Iglesias como embajador.

Para el sector agropecuario, los dos primeros temas productivos concentran la mayor atención.

El tratado de libre comercio Mercosur-UE, firmado el 17 de enero en Paraguay, deberá ahora ser ratificado por los parlamentos nacionales. Argentina busca ubicarse entre los primeros países en aprobarlo, de allí su inclusión en las sesiones extraordinarias.

Desde el punto de vista productivo, el acuerdo es estratégico para el agro, ya que amplía cuotas de exportación y reduce aranceles, con la carne vacuna como uno de los rubros más beneficiados.

La Sociedad Rural Argentina (SRA) destacó que el tratado permitirá fortalecer la presencia agroindustrial en uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, al señalar que «abre una oportunidad concreta de escala, diversificación y mayor valor agregado«.

En la misma línea, Coninagro subrayó que no se trata solo de un acuerdo comercial, sino de «un puente de oportunidades» para que las economías regionales puedan competir en las grandes ligas de la calidad alimentaria, con mejores condiciones para carnes, cítricos y vinos.

La reforma laboral, que comenzará a debatirse desde el 2 de febrero, también despierta fuerte interés en el campo. El Gobierno incluyó nueve puntos clave que fueron reclamados por el sector.

Entre ellos se destacan la eliminación de la responsabilidad solidaria indiscriminada entre dueño de la tierra y arrendatario, la revisión de la figura del trabajador permanente discontinuo, un período de prueba de ocho meses y la negociación salarial directa entre sindicatos y la Mesa de Enlace.

También figuran la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones, la actualización razonable de créditos laborales, la inclusión de personas humanas en el Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI) y cambios en la devolución del IVA, tanto en cupos como en plazos.

Con comercio exterior, costos laborales y reglas ambientales sobre la mesa, febrero será un mes clave para el futuro del agro. En un contexto regional donde Brasil y otros socios avanzan con mayor previsibilidad, la Argentina se juega parte de su competitividad en decisiones que pueden marcar el rumbo productivo y exportador de los próximos años.

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