- Los allanamientos se dieron en un feedlot de la zona de Chaján, al sur de Córdoba.
- El dueño del establecimiento aseguró que el procedimiento fue «inconstitucional» e indicó que esos animales son de su propiedad y que cuentan con la trazabilidad necesaria.
La policía de Córdoba realizó una serie de allanamientos en un feedlot de la zona de Chaján, en el sur de la provincia, en los cuales se recuperaron 1.060 cabezas vacunas valuadas en $2.000 millones, bajo la acusación de que habrían sido obtenidas a partir de una “estafa” a una empresa pampeana.
No obstante, el dueño del feedlot donde se realizaron las pesquisas y el posterior secuestro de los animales afirmó que ese ganado es de su propiedad y que las fuerzas actuaron de “manera inconstitucional e improcedente”.
Los allanamientos se realizaron en el feedlot “Carlos Tercero”, – propiedad de Carlos Lanser, un consignatario cordobés -, el 16 y 17 de enero a partir de un exhorto firmado por el juez de Control pampeano Diego Ambrogetti, a pedido del fiscal adjunto del Ministerio Público Fiscal, Matías Juan, y de una orden de allanamiento dictada por el juez de Control y Faltas de Río Cuarto, Diego Ortiz, según consignó el portal pampeano Infohuella.
La investigación comenzó en mayo del año pasado a partir de una denuncia de la empresa pampeana San Jorge Cereales y Hacienda, ubicada en Rancul, la cual afirma haber sido estafada por $800 millones en la compra de de 1.133 animales por parte de la firma San Pablo Oeste SA, de Iván Fiorini y Ana Paula Courreges – imputados en la causa -, y que los mismos fueron pagados con cheques sin fondos, indicó el portal Valor Agregado Agro, de Río Cuarto, al tanto de la causa.

Después de una serie de movimientos, esa hacienda habría terminado en el feedlot mencionado, lo cual dio lugar a que la Justicia ordenara los allanamientos y secuestrara los animales, que fueron llevados hasta un campo en San Luis por las autoridades.
“Se efectuó el allanamiento con secuestro de animales vacunos el viernes 16 y sábado 17, recuperando los animales a favor de la víctima. Es una estafa de enorme dimensiones dinerarias”, indicó al medio Infohuella, el fiscal Juan.
En este sentido, el fiscal comentó que la empresa pampeana “pierde esos animales porque se los compran con cheques sin fondo y a raíz de una investigación de la fiscalía con la colaboración de los damnificados querellantes y contando con informes previos del Senasa, logramos dar con los animales”, al mismo tiempo que el fiscal de la causa aseguró que advirtieron “movimientos sospechosos de una maniobra de encubrimiento de Lanser”.
Al respecto, el empresario cuyo feedlot fue allanado y de donde se retiraron los animales, negó tal acusación. Lanser aseguró que “fue un procedimiento totalmente inconstitucional e improcedente, con violación de la propiedad privada, porque no se constató marca, señal, caravana ni nada de la hacienda. Fueron y arrasaron con 1.000 animales”.

“La hacienda que se llevaron tenía tres caravanas: dos de Senasa y una de Lanser, de nuestra propia trazabilidad. No se le miró nada por parte de la policía y mandaron para verificar esa hacienda a los mismos damnificados como parte de la Justicia. La policía judicial nunca nos dejó entrar en los corrales de la hacienda nuestra, que cuenta con toda la documentación respaldatoria”, sostuvo en declaraciones a la radio LV 16 de Río Cuarto.
Según sostuvo Lanser, su empresa realizó operaciones comerciales con la empresa acusada de la estafa, aunque la hacienda secuestrada no habría sido comprada a dicha firma.
“Ya se presentó la documentación de los animales en la justicia de Córdoba y La Pampa. Por eso y por la forma de proceder que tuvieron, esto es una violación a la Constitución y a la propiedad privada. Si vos no verificás, están cargando cualquier cosa. Una falta de respeto de la Policía Judicial. Ya se ha solicitado la recuperación de esos animales”, concluyó Lanser.
