Leche en alza, tambos en alerta: CRA advierte que el productor vuelve a pagar el ajuste de la cadena
La producción lechera repuntó con fuerza en 2025 y confirmó el potencial del tambo argentino. Sin embargo, CRA denunció que ese crecimiento no llegó al productor y apuntó contra la industria por trasladar el ajuste al eslabón más vulnerable de la cadena.
La lechería argentina cerró 2025 con números que, al menos desde lo productivo, invitan al optimismo. La recuperación en los volúmenes fue clara, sostenida y en línea con las previsiones del sector. Los tambos respondieron con eficiencia y demostraron que, cuando el contexto acompaña, la producción puede crecer.
Pero ese repunte no alcanzó para mejorar la realidad del productor. Así lo advirtió Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que encendió luces de alerta al señalar que el mayor nivel de producción no se tradujo en mejores ingresos para el eslabón primario.
Lejos de acompañar el crecimiento, la entidad denunció que la respuesta de la cadena fue una baja en el precio de la leche, trasladando nuevamente el ajuste a los productores y poniendo en riesgo la sustentabilidad de la actividad.
Desde CRA vienen insistiendo en la necesidad de una lechería en expansión, capaz de fortalecer a los tambos, consolidar el entramado productivo y posicionar a la Argentina como un jugador relevante en el mercado exportador. Para lograrlo, remarcan, es clave que todos los eslabones acompañen el proceso y no se apropien de manera desigual del valor generado.
Más litros, menos ingresos
Los datos que expone la entidad reflejan con claridad la contradicción que atraviesa al sector. En diciembre de 2025, la producción de leche fue un 18,6% superior a la registrada en enero del mismo año, confirmando el esfuerzo realizado por los productores y el fuerte repunte de la actividad primaria.
Sin embargo, ese crecimiento no se vio reflejado en mayores recursos para los tambos. Por el contrario, según CRA, los fondos efectivamente volcados a la producción primaria fueron menores, lo que evidencia una nueva transferencia regresiva de ingresos dentro de la cadena láctea.

“Esta conducta del resto de la cadena, en particular del sector industrial, desalienta el crecimiento, erosiona la rentabilidad del tambo y empuja a nuevos cierres”, advirtió la entidad. Según señalaron, este proceso profundiza la concentración, expulsa productores y termina debilitando al sistema lechero en su conjunto.
CRA fue contundente al remarcar que sin un reparto equitativo del valor no hay lechería sustentable posible. “El esfuerzo del productor no puede seguir siendo la variable de ajuste de una cadena que, una vez más, se beneficia a costa de quienes sostienen la producción”, afirmaron.
En definitiva, el planteo va más allá de producir más litros. Para la entidad, el verdadero desafío es corregir los desequilibrios internos de la cadena. De lo contrario, el riesgo es repetir un esquema que castiga al productor, limita el crecimiento y compromete el futuro de una de las economías regionales clave del país.



