Soja en retroceso: la sequía recortó hasta 50 % los rindes en la zona núcleo

Con lluvias 66 % por debajo de lo normal, la soja de primera perdió rinde en pleno período crítico. La de segunda aún puede recuperarse.

La falta de lluvias durante enero encendió una nueva señal de alerta para la campaña gruesa 2025/26. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)las precipitaciones en la zona núcleo fueron un 66 % inferiores a lo normal, lo que provocó pérdidas irreversibles de rendimiento en la soja de primera, justo cuando el cultivo atraviesa su etapa más crítica de definición del rinde. En algunos lotes, las mermas ya alcanzan hasta el 50 %, un golpe fuerte para una campaña que había arrancado con proyecciones récord.

El informe técnico detalla que en un enero promedio suelen caer unos 110 milímetros, pero este año apenas se registraron 40 milímetros. «La falta de agua recorta particularmente el potencial de rinde del noreste bonaerense«, advirtió la BCR, al describir un escenario que se fue agravando con el correr de las semanas.

Soja en retroceso: la sequía recortó hasta 50 % los rindes en la zona núcleo

La situación hídrica es generalizada. Enero fue seco en casi toda la pampa húmeda, con registros que alcanzaron solo el 35 % de lo habitual y zonas donde el déficit fue aún mayor. «La foto de reservas de agua del suelo es clara: la sequía se profundiza, con la mitad del área bajo esta condición y el resto con escasez hídrica«, explicó la entidad rosarina. Solo el sur de la región conserva algunos núcleos con condiciones regulares.

En este contexto, la soja de primera es la más afectada, ya que se encuentra en pleno período reproductivo. En áreas como Pergamino, el estrés hídrico acentuó síntomas visibles y las pérdidas de rendimiento potencial ya se estiman en torno al 50 %. En Bigand, las mermas rondarían el 20 % del rinde promedio, mientras que en Marcos Juárez, si bien se registraron algunas lluvias en la última semana, el cultivo frenó su crecimiento, lo que se traducirá en menos nudos y una caída del potencial productivo.

Soja en retroceso: la sequía recortó hasta 50 % los rindes en la zona núcleo

No todo el mapa es negativo. La BCR señaló que en algunos sectores donde las lluvias fueron oportunas, la soja de primera logró sostener su desarrollo, manteniendo expectativas completas de rendimiento. Sin embargo, se trata de situaciones puntuales dentro de un panorama general marcado por el déficit hídrico.

Distinta es la situación de la soja de segunda, que todavía conserva margen de recuperación. Cerca de la mitad de los lotes se encuentra en estadios vegetativos o en inicio de floración, lo que abre una ventana para recomponer el potencial si llegan nuevas precipitaciones. «El cultivo aún conserva capacidad de recuperación ante eventuales aportes de lluvias«, destacó la BCR. Un ejemplo es Carlos Pellegrini, donde las lluvias recientes permitieron retomar el crecimiento y mantener intacto el rinde esperado.

 

El escenario vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad climática del sistema productivo, en un contexto donde los costos suben, los márgenes se ajustan y cada quintal perdido pesa más. Con el clima como principal variable a seguir, las próximas semanas serán decisivas para definir el resultado final de la campaña, especialmente para la soja de segunda, que aún espera una revancha

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