Los incendios forestales llevan más de 50 días activos en la provincia, arrasaron más de 45.000 hectáreas y alcanzaron el establecimiento de un dirigente rural.
Los incendios forestales en Chubut continúan avanzando sin control y ya dejaron un saldo de más de 45.000 hectáreas quemadas en poco más de 50 días. La emergencia, que mantiene en vilo a comunidades enteras de la cordillera patagónica, comenzó a impactar de lleno en el sector agropecuario y alcanzó incluso al campo de Juan Goya, dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Desde la entidad rural alertaron que el fuego sigue activo, con nuevos focos y riesgo de que algunos incendios converjan, lo que podría agravar aún más la situación. «El sur arde. Y no miramos para otro lado», señalaron desde CRA, al tiempo que expresaron su acompañamiento a productores, familias y comunidades afectadas por el avance de las llamas.

Goya, productor agropecuario de la zona cordillerana, relató que su establecimiento se encuentra en un valle que se extiende desde Esquel hasta Cholila, en un área muy cercana al Parque Nacional Los Alerces. «Estamos en pleno incendio. Todavía no pude calcular cuántas hectáreas se me quemaron. La hacienda no fue afectada, pero el daño en el campo es importante», explicó.
La cercanía del fuego con zonas protegidas y productivas mantiene en alerta a las autoridades y a los productores de la región. En un escenario de temperaturas elevadas, viento y condiciones climáticas adversas, los incendios avanzaron sobre campos, bosques nativos e infraestructura rural, profundizando el impacto económico y ambiental.
Desde CRA destacaron además el trabajo de los brigadistas y bomberos, que combaten las llamas desde hace semanas en condiciones extremas. La entidad informó que, junto con la Federación de Chubut y las rurales provinciales, se está articulando asistencia para los productores damnificados y tareas de contención en el territorio.
El avance del fuego vuelve a exponer la vulnerabilidad del campo patagónico frente a este tipo de emergencias y la necesidad de respuestas rápidas y coordinadas. Mientras los focos continúan activos y el daño sigue creciendo, el mensaje del ruralismo resume el clima que se vive en la región: solidaridad, trabajo conjunto y presencia en el territorio, en una Patagonia que sigue luchando contra un incendio que no da tregua.

