Un relevamiento regional muestra que la falta de lluvias afecta a zonas clave del agro. Buenos Aires concentra superficie comprometida y Córdoba, la mayor gravedad.
Casi el 30% del territorio argentino presenta algún grado de sequía, según el último informe del Sistema de Información sobre Sequías para el Sur de Sudamérica (SISSA), correspondiente al período 26 de octubre de 2025 al 25 de enero de 2026. El relevamiento, difundido este 3 de febrero de 2026, muestra que el déficit hídrico se concentra en provincias clave para la producción agrícola, en un momento crítico para los cultivos de soja y maíz, lo que enciende alertas sobre rindes, márgenes y el impacto macroeconómico de la campaña.
A nivel país, el informe indica que el 29,86% de la superficie argentina, equivalente a 764.490 km², atraviesa condiciones de déficit hídrico. Si bien el 70,14% del territorio no está afectado, la preocupación surge porque la sequía se ubica principalmente en regiones productivas estratégicas.

El mapa nacional: casi 765.000 km² con algún grado de sequía
Porcentaje del área bajo cada categoría de sequía en la Argentina
| Categoría de sequía | Porcentaje (%) | Superficie (km²) |
|---|---|---|
| No seco | 70,14 % | 1.758.804 |
| Anormalmente seco | 11,38 % | 285.333 |
| Sequía moderada | 9,28 % | 232.672 |
| Sequía severa | 5,87 % | 147.214 |
| Sequía extrema | 3,06 % | 76.653 |
| Sequía excepcional | 0,27 % | 6.832 |
En este contexto, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advirtió que en la región núcleo las lluvias de enero apenas alcanzaron el 30% de lo normal, un dato que ya se refleja en el estado de los cultivos: la soja de primera muestra pérdidas de rendimiento difíciles de revertir, mientras que en maíz tardío y de segunda hay unas 90.000 hectáreas comprometidas.
Dentro de la zona agrícola, Buenos Aires es la provincia con mayor extensión comprometida, aunque todavía sin ingresar en las categorías más extremas.
Porcentaje del área bajo cada categoría de sequía en Buenos Aires
| Categoría de sequía | Porcentaje (%) | Superficie (km²) |
|---|---|---|
| No seco | 16,45 % | 50.319 |
| Anormalmente seco | 41,21 % | 126.098 |
| Sequía moderada | 32,98 % | 100.900 |
| Sequía severa | 0,00 % | 0 |
| Sequía extrema | 0,00 % | 0 |
| Sequía excepcional | 0,00 % | 0 |
Más del 80% del territorio bonaerense presenta algún grado de déficit hídrico, un dato sensible para la principal provincia agrícola del país, tanto por volumen productivo como por su peso en las exportaciones.
La situación más delicada se observa en Córdoba, donde el déficit hídrico no solo es amplio sino mucho más intenso.
Porcentaje del área bajo cada categoría de sequía en Córdoba
| Categoría de sequía | Porcentaje (%) | Superficie (km²) |
|---|---|---|
| No seco | 39,61 % | 64.945 |
| Anormalmente seco | 7,53 % | 12.339 |
| Sequía moderada | 14,48 % | 23.737 |
| Sequía severa | 19,78 % | 32.433 |
| Sequía extrema | 15,84 % | 25.962 |
| Sequía excepcional | 2,76 % | 4.532 |
En total, más del 50% de la provincia presenta algún nivel de sequía, y casi el 38% se encuentra en categorías severa, extrema o excepcional. La preocupación es mayor por el rol de Córdoba como principal productora de maíz del país y por su peso en los sistemas mixtos de agricultura y ganadería.
En comparación, Santa Fe muestra una situación más favorable, aunque no exenta de riesgos, especialmente en el sur provincial.
Porcentaje del área bajo cada categoría de sequía en Santa Fe
| Categoría de sequía | Porcentaje (%) | Superficie (km²) |
|---|---|---|
| No seco | 83,54 % | 111.185 |
| Anormalmente seco | 12,82 % | 17.063 |
| Sequía moderada | 3,64 % | 4.851 |
| Sequía severa | 0,00 % | 0 |
| Sequía extrema | 0,00 % | 0 |
| Sequía excepcional | 0,00 % | 0 |
Aunque no aparecen categorías severas, cerca de 21.800 km² ya muestran algún grado de déficit hídrico.
El monitoreo del SISSA resulta clave porque la sequía no solo impacta en los rindes, sino también en las decisiones comerciales, el uso de tecnología, la logística y la generación de divisas. En un contexto de retenciones, brecha cambiaria y márgenes ajustados, la evolución del clima vuelve a ser un factor determinante para el resultado de la campaña 2025/26.

