Según CAME, en diciembre la brecha de precios de los alimentos subió 14,4%: el productor explicó apenas el 29% del valor final en góndola.
La brecha entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor volvió a ampliarse en diciembre, cuando los alimentos multiplicaron su valor 4,46 veces desde el campo hasta la góndola, de acuerdo con el índice que elabora la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato es relevante porque refleja una pérdida de participación del productor en la cadena de valor, en un contexto de suba de costos y fuerte presión sobre los precios de los alimentos.
En términos concretos, por cada $1 que recibió el productor, el consumidor pagó $4,46 en el comercio, lo que implicó un incremento del 14,4 % en la brecha respecto del mes anterior. Aun así, la participación del productor en el precio final mejoró levemente, al explicar el 29,2 % del valor en góndola, unos 4,2 puntos porcentuales más que en noviembre.
Aunque el productor mejoró su participación relativa, casi el 71% del precio final se explica por costos e intermediaciones posteriores al campo.
El relevamiento de CAME, que analiza 24 alimentos de consumo masivo, mostró fuertes disparidades según el producto. Las mayores brechas se registraron en hortalizas y frutas, donde los precios en origen quedaron muy rezagados frente a los valores al consumidor.
Brechas de precios entre origen y destino
Mayores brechas
| Producto | Brecha (veces) | Precio origen ($) | Precio destino ($) |
|---|---|---|---|
| Calabaza | 14,7 | 100 | 1.473,1 |
| Naranja | 7,0 | 270 | 1.877,4 |
| Berenjena | 6,4 | 414 | 2.651,5 |
Menores brechas
| Producto | Brecha (veces) | Precio origen ($) | Precio destino ($) |
|---|---|---|---|
| Frutilla | 1,4 | 5.200 | 7.089,1 |
| Zanahoria | 1,5 | 857 | 1.250,8 |
| Huevos | 1,8 | 2.226 | 4.073,5 |
Nota: La brecha expresa cuántas veces se multiplicó el precio en origen para alcanzar el precio en destino.
Desde CAME explicaron que el caso de la calabaza fue el más extremo, con una brecha de 14,7 veces, debido a una fuerte caída del precio en origen, asociada a un aumento significativo de la producción, mientras que los valores al consumidor no reflejaron esa baja en la misma magnitud.

En contraste, productos como frutilla, zanahoria y huevos mostraron menores diferencias entre origen y destino, con cadenas comerciales más cortas o con una estructura de costos más alineada entre productor y comercio.
Por otro lado, el informe remarcó que en alimentos como pera, cebolla y papa se registraron fuertes subas en los precios en origen, explicadas por factores estacionales. «La menor disponibilidad, sumada a la transición entre campañas y a mayores costos logísticos y de conservación, redujo la oferta efectiva en el mercado, impulsando los precios al alza«, señalaron desde la entidad.
Las brechas no siempre responden a subas en origen: en muchos casos, el problema es la desconexión entre producción, logística y precios finales.
El dato vuelve a poner en discusión la estructura de comercialización de los alimentos en Argentina, donde el productor sigue siendo el eslabón con menor capacidad de capturar valor, aun cuando mejora marginalmente su participación. En un contexto de inflación persistente y consumo sensible al precio, la brecha campo-góndola aparece como uno de los desafíos centrales para la cadena agroalimentaria.

