Actualidad Mercados Agricultura Clima Ganadería Maquinaria Agrolatam Actualidad Acuerdos Actualidad Sábado, 7 de febrero de 2026 El acuerdo con EE.UU. vuelve a tensionar el debate por semillas y propiedad intelectual

El pacto comercial con Estados Unidos incluye compromisos clave en propiedad intelectual y reactiva la discusión por semillas y biotecnología.

El anuncio del acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa uno de los temas más sensibles para el agro: la propiedad intelectual en semillas. El entendimiento incluye compromisos concretos en esta materia y abre la puerta a que regrese al Congreso el debate por la adhesión al Convenio UPOV 91, una discusión que en 2024 generó fuerte resistencia política y sectorial. El impacto es directo sobre el uso propio, la inversión en biotecnología y la competitividad del sistema productivo.

El acuerdo fue presentado como un paso hacia la alineación del marco normativo argentino con estándares regulatorios internacionales, con foco en comercio, inversiones y seguridad jurídica. Para la agroindustria, contempla accesos preferenciales para carnes y productos agroalimentarios, además de criterios sanitarios y fitosanitarios basados en ciencia y riesgo, junto con el reconocimiento de equivalencias regulatorias que buscan reducir conflictos técnicos recurrentes.

El acuerdo con EE.UU. vuelve a tensionar el debate por semillas y propiedad intelectual

Sin embargo, el capítulo que concentra la mayor atención del campo es el de propiedad intelectual. Allí se establece el compromiso de eliminar criterios restrictivos para el examen de patentes biotecnológicas y el envío al Congreso del proyecto de adhesión al Convenio UPOV 91 antes de fines de 2027. Este punto reaviva un debate estructural sobre el régimen de semillas en la Argentina.

Si bien el convenio reconoce la excepción del uso propio, deja en manos de cada país la definición de sus límites. Por eso, la reglamentación será tan importante como la adhesión en sí misma. Sin reglas claras, el riesgo es avanzar en un esquema formal que genere incertidumbre jurídica, un escenario que el sector busca evitar tras los conflictos del pasado reciente.

Desde una mirada productiva, la alineación con estándares internacionales podría impulsar inversiones en biotecnología y fortalecer al sector semillero. Al mismo tiempo, vuelve a plantearse la necesidad de equilibrio entre la protección de la innovación y la sustentabilidad económica del productor, uno de los ejes más sensibles de la agenda agropecuaria local.

En el plano comercial, el acuerdo también abre oportunidades concretas para la Argentina. Se prevé la eliminación de aranceles estadounidenses sobre más de 1.600 productos, con un potencial de exportaciones adicionales superior a los US$1.000 millones. En ese marco, la ampliación del cupo de carne bovina aparece como uno de los puntos de mayor impacto potencial.

El acuerdo con EE.UU. vuelve a tensionar el debate por semillas y propiedad intelectual

Más allá de los números, el entendimiento es presentado como un paso relevante en la estrategia de inserción internacional del país, compatible con el objetivo de ingreso a la OCDE, al incorporar compromisos jurídicos, cronogramas de cumplimiento y reglas de reciprocidad ligadas a la transparencia regulatoria.

En definitiva, el acuerdo vuelve a instalar un debate que el agro argentino conoce bien. La Ley de Semillas, la propiedad intelectual y el uso propio regresan al centro de la escena, ahora impulsados por un compromiso internacional. El desafío será transformar la discusión en reglas claras y previsibles, sin repetir los conflictos que marcaron intentos anteriores.

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