CRA y la Sociedad Rural pidieron políticas para producir en la Patagonia, destacando la ovina, la lana y nuevas cadenas con valor agregado.
Durante el fin de semana, en la Expo Rural de Puerto Deseado (Santa Cruz), los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) reclamaron políticas concretas para favorecer la producción agropecuaria en la Patagonia, una región clave para el desarrollo federal. El planteo importa porque pone en agenda los altos costos, los problemas sanitarios y la competitividad de una economía regional estratégica, con la producción ovina como eje, pero con potencial de diversificación.
El presidente de CRA, Carlos Castagnani, remarcó el valor histórico y estratégico de la producción ovina, actividad que -según recordó- construyó arraigo, identidad y pertenencia en la Patagonia. En ese marco, sostuvo que defender y potenciar esta cadena es una responsabilidad nacional, no solo regional.

Castagnani enumeró los principales desafíos productivos, sanitarios y de seguridad, y subrayó que la presencia institucional busca escuchar y acompañar a los productores para encontrar soluciones concretas.
Uno de los ejes centrales fue la proliferación del guanaco, una problemática estructural. «Si no se actúa a tiempo, podemos terminar con una Patagonia con muchos guanacos, pero sin productores», advirtió, al pedir una estrategia conjunta y sustentable.
También expresó preocupación por el abigeato, confirmando la participación de CRA en la Mesa Nacional de Seguridad Rural, y por la sarna ovina, que sigue generando fuertes pérdidas en las majadas.
Entre los avances, destacó la redefinición regional del recargo del 20% por zona desfavorable, que ahora se trata en el ámbito patagónico, reduciendo costos sin afectar derechos laborales. Además, celebró la Resolución 44/2026 del SENASA, que habilita la exportación directa de lana sucia, cumpliendo exigencias sanitarias y de trazabilidad. «Es un paso clave para mejorar competitividad y bajar costos», sostuvo.
La visión de la Sociedad Rural Argentina
Por su parte, el presidente de la SRA, Nicolás Pino, ratificó el acompañamiento al productor patagónico y destacó que la presencia institucional en la muestra no fue protocolar, sino una señal de que la producción argentina es federal.
Pino reconoció que «producir en Santa Cruz no es sencillo», pero valoró el esfuerzo de quienes siguen invirtiendo generación tras generación. Aclaró que no se piden privilegios, sino previsibilidad, infraestructura, financiamiento, reglas claras e impuestos justos.
También puso el foco en el potencial de agregado de valor y la sustentabilidad, y destacó el trabajo conjunto con el gobernador Claudio Vidal, mencionando la primera cosecha de trigo y avena en El Calafate como ejemplo de innovación productiva en la región.
Al igual que CRA, celebró la habilitación para exportar lana de manera directa, al considerar que potenciará la actividad lanera y las economías regionales.
El mensaje fue claro y compartido: sin productores no hay desarrollo, sin desarrollo no hay arraigo y sin arraigo no hay país. La Patagonia aparece así como un termómetro del debate agropecuario argentino, donde competitividad, reglas claras y políticas diferenciadas pueden marcar la diferencia entre sostener o perder producción.

