Tras años fuera del mercado local, la empresa especializada en riego y producción sustentable retoma operaciones en Argentina de la mano de un socio estratégico; Otto Roiss, Managing Director de Bauer, destacó el potencial productivo del país y contó la historia de la marca
En el marco de la apertura del concesionario de Bauer en Rosario junto al Grupo Criolani, la empresa alemana oficializó su regreso al mercado local. Durante el evento, Otto Roiss, directivo global de Bauer, destacó el cambio del escenario económico y valoró la alianza con el socio argentino como un paso clave para retomar operaciones y acercar soluciones tecnológicas al agro, con el objetivo de impulsar una agricultura más eficiente y sostenible.
Bauer y el regreso a la Argentina
“La historia de Bauer en Argentina es muy larga. Yo empecé en la empresa hace 26 años y en ese momento Bauer Argentina ya existía”, recordó Otto Roiss, director de la compañía. Según explicó, el deterioro del contexto económico y financiero terminó forzando la salida del país, lo que llevó a la firma a replantear su estrategia regional.

En ese proceso, Bauer decidió instalar una planta de producción en América Latina y finalmente eligió Brasil, principalmente por el tamaño del mercado y por las barreras arancelarias que hacían inviable operar desde Argentina. “Queríamos hacer algo en América Latina y Brasil fue la mejor opción. Hoy estamos muy felices con lo que estamos trabajando en la región”, señaló Roiss.
La planta quedó ubicada en el sur brasileño, cerca de la frontera argentina, en un primer momento como una inversión conjunta con un fabricante local de sembradoras. Más tarde, Bauer adquirió la totalidad del proyecto y trasladó sus operaciones a San Pablo, donde consolidó una nueva planta y oficinas propias.
El regreso al mercado argentino
Con el cambio del escenario económico, Bauer volvió a mirar a Argentina como un destino estratégico. “Ustedes saben mejor que yo, que el país pasó por momentos muy difíciles, pero ahora la situación cambió completamente y eso nos permitió empezar nuevamente a hacer negocios acá”, afirmó Roiss.
La vuelta se concreta a través de un acuerdo con el Grupo Criolani, su socio local. “Estamos muy felices de haberlos encontrado. Creo que va a ser muy bueno para todos: para Criolani, para nosotros y para toda Argentina, porque realmente hace falta aumentar la producción”, destacó.
Desde la empresa remarcan que el objetivo es acompañar el crecimiento del agro argentino con tecnología aplicada al riego, al manejo eficiente del agua y al manejo de efluentes. Todos factores claves para mejorar rendimientos y estabilizar la producción.
