La Unión Ganadera de Chihuahua iniciará una gira en EE. UU. para impulsar la reapertura de la frontera, cerrada por la emergencia del gusano barrenador.
La Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCH) anunció una gira de trabajo en Estados Unidos con el objetivo de acelerar la reapertura del comercio de ganado bovino en pie, suspendido desde hace 15 meses a raíz de la contingencia sanitaria por el Gusano Barrenador del Ganado (GBG).
El presidente del organismo, Álvaro Iván Bustillos, confirmó que la estrategia apunta a reforzar la comunicación con asociaciones ganaderas y autoridades del sur de Estados Unidos para exponer las medidas implementadas en México para la contención de la plaga y garantizar la sanidad del hato destinado a exportación.
Chihuahua es el principal estado exportador de bovinos en pie hacia el mercado estadounidense y aporta más de la mitad del volumen nacional. El cierre fronterizo impactó de forma directa en la cadena pecuaria local: desde productores de cría hasta corrales de engorda, transportistas, comercializadores y proveedores de insumos. El freno comercial también alteró la dinámica de precios internos y la planificación productiva.
Desde la UGRCH sostienen que el ganado destinado a exportación cumple con protocolos estrictos de inspección y control sanitario. El esquema incluye revisiones en el rancho de origen, aplicación de baños plaguicidas, verificación antes de la movilización, inspecciones en estaciones cuarentenarias y controles adicionales por parte de autoridades estadounidenses al momento del ingreso. El diseño de estos lineamientos contempla escenarios de riesgo sanitario para minimizar cualquier posibilidad de dispersión del GBG.
El liderazgo ganadero del estado considera que la prolongación del cierre responde no solo a criterios técnicos, sino también a factores políticos y comerciales. Señalan que las entidades exportadoras han absorbido el mayor costo económico de la contingencia y subrayan que los estándares sanitarios exigidos por Estados Unidos se cumplen en cada embarque certificado.
La gira incluirá reuniones con asociaciones ganaderas de Arizona, Nuevo México y Texas, estados clave en la integración del mercado bovino regional. Además, la UGRCH mantiene activa una oficina de cabildeo en Washington, D.C., con el propósito de dialogar con legisladores y autoridades federales sobre la importancia estratégica del ganado mexicano para la industria cárnica estadounidense.
El impacto del cierre no se limita a México. En Estados Unidos, la reducción en el flujo de bovinos para engorda coincidió con un ciclo de menor inventario ganadero, lo que derivó en precios históricamente elevados de la carne de res. Empacadores y operadores del sector enfrentan márgenes ajustados, mientras que los consumidores han reducido su consumo ante el encarecimiento del producto.
La reapertura del comercio de bovinos en pie es vista como un factor de equilibrio para ambos lados de la frontera. Para Chihuahua, significa recuperar un mercado estratégico que sostiene miles de empleos rurales. Para la cadena estadounidense, representa una fuente complementaria de oferta en un contexto de alta volatilidad en el mercado cárnico.
El sector ganadero mexicano busca instalar en la agenda bilateral el mensaje de que la sanidad animal es una prioridad operativa y que los mecanismos de inspección están alineados con estándares internacionales. El resultado de la gira podría marcar el ritmo de las negociaciones en las próximas semanas y definir el futuro inmediato del comercio pecuario entre ambos países.

