Con apenas 10% cosechado, la zona núcleo muestra rindes de maíz alentadores. Pero la brecha productiva entre regiones reabre el debate sobre márgenes.
La cosecha de maíz temprano comenzó a mostrar sus primeros resultados en la zona núcleo esta semana, con un avance cercano al 10% y rindes promedio de 100 quintales por hectárea, según la Bolsa de Comercio de Rosario. El dato importa porque confirma que, pese a la sequía de enero, la campaña 2025/26 mantiene niveles productivos históricos, aunque con fuertes desigualdades entre regiones.
La primera «foto» de la campaña surge del último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa rosarina, que analizó los primeros lotes levantados en el corazón productivo del país. El promedio de 100 qq/ha se ubica prácticamente en línea con el histórico regional de 97 qq/ha, un dato que trae alivio al sector luego de un verano marcado por la incertidumbre climática.
Sin embargo, el informe advierte que el resultado promedio esconde una marcada disparidad entre zonas, con regiones que compensan el bajo desempeño de otras afectadas por la falta de agua.

Rindes dispares en la región núcleo
De acuerdo con el relevamiento de la Bolsa de Rosario, la campaña muestra dos rasgos claros: un promedio aceptable y una distribución muy desigual de los rindes.
La franja este de la región núcleo -especialmente el sur de Santa Fe y el área cercana a Rosario- aparece entre las más afectadas por la sequía de enero. En departamentos como Constitución, los rendimientos se ubican entre 70 y 80 qq/ha, claramente por debajo de los promedios.
En cambio, hacia el oeste de la región la situación mejora notablemente. Allí los rindes superan los 105 qq/ha, impulsados por mejores condiciones climáticas y manejo agronómico.
Incluso dentro de una misma zona se registran brechas importantes. En Marcos Juárez, por ejemplo, se detectaron diferencias de hasta 95 quintales por hectárea entre los mejores y los peores lotes, reflejando la heterogeneidad del ciclo.

Picos de productividad que superan los 200 qq/ha
Más allá de las diferencias regionales, algunos lotes muestran rendimientos sobresalientes que empujan el promedio hacia arriba.
En el centro-sur de Santa Fe, donde el avance de cosecha alcanza el 13%, los rindes se ubican en torno a los 100 qq/ha. En Carlos Pellegrini, los primeros lotes arrojan valores de 90 a 120 qq/ha.
En Bigand, con un avance del 35% del área, los resultados rondan los 90 qq/ha, mientras que en Venado Tuerto los primeros lotes superan los 100 qq/ha y alcanzan picos de 130.
El dato más destacado llega desde el norte bonaerense, particularmente en la zona de Colón, donde técnicos reportaron rendimientos promedio de 125 a 145 qq/ha y casos puntuales que alcanzaron hasta 210 qq/ha en planteos de alto nivel tecnológico.
En el sudeste de Córdoba, con apenas un 5% de avance, el promedio se ubica en 120 qq/ha, aunque con una gran variabilidad que va de 70 a 165 qq/ha.
A pesar de los resultados productivos alentadores, la ecuación económica del maíz sigue siendo delicada para muchos productores.
Según la GEA, al 24 de febrero el rinde de indiferencia del maíz temprano en campo alquilado se ubicaba en 98 qq/ha. Esto significa que, incluso con rendimientos cercanos al promedio regional, los márgenes quedan prácticamente al límite, especialmente en un contexto de altos costos y precios internacionales moderados.
Este escenario vuelve a poner sobre la mesa debates clásicos del agro argentino, como la incidencia de los costos logísticos, la presión impositiva y el impacto de las retenciones, que siguen condicionando la competitividad frente a otros productores de la región.
A nivel país, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que la cosecha de maíz avanza 7,2% del área apta, con los trabajos concentrados principalmente en el Núcleo Norte y el Centro-Este de Entre Ríos.
En esas regiones los rendimientos promedian 95,7 qq/ha y 65,2 qq/ha, respectivamente.
Una señal positiva proviene del maíz tardío. Tras las últimas lluvias, el 73,9% del área presenta condiciones hídricas entre adecuadas y óptimas, una mejora de 4,7 puntos porcentuales respecto al informe anterior.
Además, el 87,4% de los lotes se mantiene entre condición normal y excelente, lo que permite sostener la proyección nacional de 57 millones de toneladas para la campaña.

Una campaña con potencial, pero con desafíos
Los primeros números de la cosecha muestran que el maíz argentino sigue sosteniendo su potencial productivo, incluso en un ciclo climático irregular.
Sin embargo, la fuerte variabilidad de rindes y los márgenes ajustados recuerdan que la competitividad del cultivo depende cada vez más de la eficiencia agronómica y del contexto económico.

