La suba del petróleo por la guerra en Medio Oriente impacta en surtidores y eleva el gasoil. El agro enfrenta nuevos costos en plena logística de cosecha.
Los combustibles aumentaron desde este lunes 9 de marzo hasta 5% en Argentina, impulsados por la escalada del precio internacional del petróleo por encima de los u$s100 el barril tras el conflicto en Medio Oriente. El ajuste afecta principalmente al gasoil, clave para la maquinaria agrícola y el transporte de granos, por lo que impacta directamente en los costos de la cosecha y la logística del agro en plena campaña.
La suba se refleja en la mayoría de las estaciones de servicio del país. Según fuentes del sector petrolero, el diésel registrará aumentos cercanos al 5%, mientras que las naftas subirán entre 3% y 4%, dependiendo de la región.

Con el nuevo ajuste, los valores promedio quedarían aproximadamente en:
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Nafta súper: de $1.717 a cerca de $1.777 por litro
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Nafta premium: de $1.881 a unos $1.947 por litro
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Gasoil común: de $1.768 a alrededor de $1.856 por litro
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Gasoil euro: de $1.966 a cerca de $2.064 por litro
El incremento responde a cuatro variables clave que determinan el precio del combustible en Argentina:
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el precio internacional del crudo Brent,
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el tipo de cambio,
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el valor de los biocombustibles para mezcla,
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y los impuestos internos.

Impacto directo en el agro y la cosecha
Para el sector agropecuario, el aumento del gasoil llega en un momento sensible del calendario productivo. Durante la cosecha gruesa, el combustible representa uno de los principales costos operativos, ya que se utiliza tanto en maquinaria agrícola (cosechadoras, tractores y tolvas) como en el transporte de granos hacia puertos y acopios. Analistas del sector estiman que un incremento del 5% en el diésel puede elevar entre 1% y 2% los costos logísticos del grano, dependiendo de la distancia al puerto y del sistema productivo.
En regiones alejadas de los puertos, como el NOA o el NEA, la incidencia del flete puede representar hasta el 30% del valor del grano, por lo que cualquier ajuste en combustibles reduce el margen del productor. Además, el aumento se suma a un contexto ya complejo para el agro argentino marcado por retenciones, brecha cambiaria y altos costos logísticos, factores que afectan la competitividad frente a otros países de la región.

YPF apuesta al «micropricing» para moderar subas
La petrolera estatal YPF, que concentra más del 50% del mercado de combustibles, anunció que buscará evitar aumentos bruscos mediante una estrategia de «micropricing». El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, aseguró que la empresa aplicará ajustes graduales para evitar un «cimbronazo» en los precios y reducir el impacto inflacionario.
Este sistema utiliza tecnología y análisis de datos para modificar los precios en tiempo real, considerando factores como demanda, flujo vehicular y competencia en cada zona. Como parte de esta estrategia, la empresa continuará ofreciendo descuentos de hasta 6% durante la madrugada (entre las 0 y las 6) para quienes paguen con la APP de YPF y utilicen autodespacho.

Petróleo caro: más dólares para el país, pero más costos internos.
El salto del petróleo por encima de los u$s100 el barril tiene un doble efecto para Argentina. Por un lado, fortalece las exportaciones energéticas, impulsadas por la producción de Vaca Muerta, lo que podría sumar hasta u$s5.000 millones adicionales en divisas en 2026, según estimaciones del sector energético.
Pero al mismo tiempo presiona sobre los precios internos, especialmente en combustibles, transporte y alimentos, con impacto directo en la inflación y en los costos de producción. Para el agro, que depende fuertemente del gasoil, cada suba del combustible repercute en toda la cadena, desde la siembra y la cosecha hasta el transporte hacia los puertos exportadores.

