Nos encuentra nuevamente un 8M, en un día de paro que nos resulta atípico
un 9 y en un mundo que parece ir a contramano de todo aquello que sostenemos y por lo que luchamos.
un 9 y en un mundo que parece ir a contramano de todo aquello que sostenemos y por lo que luchamos.A decir verdad, este año nos fue algo complejo pensarnos en esta fecha,decidir qué hacer, cómo, y en una trama que a veces sentimos que se nos deshilacha nos preguntamos ¿Qué nos queda?
El magro sueldo, la falta de trabajo, el aumento de las violencias, la ausencia del Estado, el desconsuelo y la desagradable sorpresa de las caretas que se caen, el desprecio por todo lo bueno, por la belleza y nuestro
mundo común. También nos quedan las ganas de encontrarnos, los derechos que nos faltan y los que nos quieren sacar, la bronca y la esperanza, un horizonte colectivo, la voz de las que faltan, el deseo de una sociedad más justa, la necesidad de seguir siendo de manera colectiva.
mundo común. También nos quedan las ganas de encontrarnos, los derechos que nos faltan y los que nos quieren sacar, la bronca y la esperanza, un horizonte colectivo, la voz de las que faltan, el deseo de una sociedad más justa, la necesidad de seguir siendo de manera colectiva.No es verdad que nos salvemos mirando nuestro ombligo, poco tiene de justo un mundo de individuos que dejan atrás a todes y pisan cabezas sin la más mínima compasión.
En este país que parece no detenerse por quienes quedamos atrás, rodeadas
de desinterés y odio, elegimos el encuentro, el abrazo colectivo, sostenernos, tomar el espacio, la calle, lo público. Elegimos juntas seguir adelante aún cuando delante no se ve y todo viene en dirección opuesta.
de desinterés y odio, elegimos el encuentro, el abrazo colectivo, sostenernos, tomar el espacio, la calle, lo público. Elegimos juntas seguir adelante aún cuando delante no se ve y todo viene en dirección opuesta.
No hay silencio en estos cuerpos, en estos ojos y en estas manos. No hay complicidad con la violencia, ni el desprecio, ni la individualidad.
La salida es colectiva, siempre.
