Soja cae más de 3% por tensiones entre EE.UU. y China y dudas comerciales

El mercado de soja se desploma en Chicago tras señales de Trump sobre un posible retraso en el diálogo con China, principal comprador global.

Chicago, 16 de marzo de 2026. Los futuros de la soja en Chicago cayeron hasta un 3,5% este lunes, perforando el umbral de US$12 por bushel, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que podría posponer una cumbre con su par chino Xi Jinping si Pekín no colabora para desbloquear el estrecho de Ormuz. El episodio volvió a tensionar el mercado global de commodities agrícolas y puso en alerta a los operadores sobre el futuro de la demanda china de soja estadounidense, un factor clave para los flujos del comercio agrícola mundial.

El movimiento bajista refleja la alta sensibilidad del mercado de la oleaginosa a la relación comercial entre Washington y Pekín, especialmente porque China es el mayor importador mundial de soja y uno de los principales destinos de las exportaciones estadounidenses dentro de las cadenas de valor agroalimentarias globales.

Durante la rueda del lunes, el contrato más activo en la Bolsa de Chicago registró la mayor caída intradía desde comienzos de abril, con descensos que alcanzaron el 3,5%. El retroceso también se extendió a los derivados del complejo oleaginoso:

  • Harina de soja: caída de hasta 2,5%

  • Aceite de soja: descenso cercano al 2,7%

La reacción del mercado se explica por el riesgo de que un retraso en las negociaciones comerciales entre EE.UU. y China frene nuevas compras de soja estadounidense, un componente clave en los flujos comerciales agroalimentarios globales. Según explicó Tobin Gorey, estratega de Cornucopia Agri Analytics, las declaraciones de Trump «generan dudas sobre la posibilidad de que China adquiera grandes volúmenes de soja estadounidense en el corto plazo«.

El vínculo comercial entre ambos países ha sido históricamente determinante para la formación de precios internacionales de la soja. A finales del año pasado, una cumbre entre Trump y Xi Jinping impulsó una ola de compras chinas, luego de varios meses de pausa. En ese momento, China adquirió cerca de 12 millones de toneladas de soja estadounidense, lo que contribuyó a estabilizar el mercado tras episodios previos de volatilidad.

Sin embargo, las compras se han moderado nuevamente en las últimas semanas, lo que deja al mercado particularmente expuesto a cualquier señal política que afecte la relación bilateral. «El mercado había puesto muchas expectativas en una recuperación de la demanda china«, señaló Mike Verdin, consultor senior de CRM AgriCommodities, quien advirtió que las sorpresas políticas pueden generar correcciones bruscas en los precios agrícolas.

Otro factor que amplificó la caída fue el posicionamiento de los inversores institucionales. Datos de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) muestran que los gestores de fondos habían incrementado sus apuestas alcistas en soja al nivel más alto en 16 semanas hasta el 10 de marzo.

Este posicionamiento implica que cualquier noticia negativa puede provocar ventas rápidas para cerrar posiciones, lo que aumenta la volatilidad del mercado. En términos de logística de exportación y comercio agrícola global, la incertidumbre también se ve alimentada por el contexto geopolítico.

El posible aplazamiento de la cumbre entre Estados Unidos y China está vinculado a la situación en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores más estratégicos del comercio internacional de materias primas.

El canal marítimo se ha visto afectado por tensiones militares en Medio Oriente, luego de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que redujo el flujo de petróleo, combustibles y fertilizantes provenientes de la región. Este escenario genera impactos indirectos en los mercados agrícolas, ya que el aumento de los costos energéticos influye sobre fertilizantes, transporte y logística portuaria, componentes clave en la competitividad de las exportaciones agroalimentarias.

Mientras continúan las negociaciones comerciales en París, reportes indican que China podría evaluar compras adicionales de productos agrícolas estadounidenses, incluyendo carne bovina, aves de corral y otros cultivos en hileras, aunque la soja no aparece como prioridad inmediata. Para los analistas del mercado, el episodio confirma que la geopolítica seguirá siendo un factor central en la dinámica de los commodities agrícolas, con implicancias directas para productores y exportadores en América Latina, especialmente en países altamente dependientes de la demanda china como Brasil, Argentina y Paraguay.

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