El nuevo cupo de exportación a Estados Unidos comienza a activarse y abre oportunidades para reposicionar la carne argentina en mercados clave.
El nuevo cupo de exportación de carne vacuna hacia Estados Unidos ya comenzó a mostrar resultados concretos, con más de 7000 toneladas certificadas en las primeras semanas de implementación, en el marco de la ampliación a 100.000 toneladas anuales que busca potenciar los agronegocios argentinos.
El acuerdo bilateral, firmado en febrero, representa un cambio estratégico para la cadena de valor ganadera, al ampliar significativamente el acceso a uno de los mercados más exigentes del mundo. En esta primera etapa, el sistema atraviesa ajustes operativos, pero el ritmo de certificaciones refleja una rápida adaptación del sector frigorífico.
Del nuevo contingente de 80.000 toneladas adicionales, ya se certificaron más de 7000, mientras que el cupo histórico de 20.000 toneladas también avanza con cerca de 8000 toneladas. Esto permite proyectar un mayor volumen exportador en el corto plazo.
Un punto clave del acuerdo es que abarca las posiciones arancelarias que concentran más del 85% de los envíos argentinos, incluyendo no solo recortes industriales sino también cortes y productos con mayor valor agregado. Esto abre la puerta a una estrategia comercial más eficiente, donde los cortes premium podrían destinarse al cupo tradicional, maximizando la rentabilidad.
El esquema funciona bajo un sistema «primero llegado, primero servido«, lo que exige precisión logística por parte de los frigoríficos para asegurar su participación. En paralelo, el Gobierno y la industria monitorean el avance de los embarques, en un contexto de fuerte demanda internacional.
Este nuevo escenario se vuelve clave en un momento donde el consumo interno muestra debilidad. Así, la exportación aparece como una vía estratégica para sostener el negocio del ganado bovino, mejorar el ingreso de divisas y consolidar la presencia de la carne argentina en el mercado global.
En definitiva, el nuevo cupo no solo implica más volumen, sino una oportunidad concreta para avanzar hacia un modelo exportador con mayor competitividad, diversificación y valor agregado.

