Detectan otra vez pesticidas en girasol argentino y refuerzan controles en Europa

Bulgaria volvió a encontrar residuos por encima del límite en cargamentos de girasol provenientes de Argentina y endureció la vigilancia sobre nuevas importaciones.

Las autoridades sanitarias de Bulgaria detectaron nuevamente niveles de pesticidas por encima de lo permitido en cargamentos de girasol provenientes de Argentina, lo que llevó a reforzar los controles sobre las importaciones y encendió alertas en el comercio agrícola con destino a Europa.

Según informes de inspección realizados en el puerto, los análisis de laboratorio confirmaron que el contenido de deltametrina superaba hasta el doble de los límites establecidos, lo que obligó a aplicar medidas de control adicionales antes de autorizar el ingreso del producto.

Detectan otra vez pesticidas en girasol argentino y refuerzan controles en Europa

Las muestras fueron tomadas por inspectores de la Agencia de Seguridad Alimentaria de Bulgaria (BFSA) en presencia de productores locales, dentro de un procedimiento que se realiza directamente en el puerto antes de la descarga para garantizar la calidad sanitaria de la mercadería.

De acuerdo con los reportes oficiales, el país europeo ya recibió tres embarques de girasol argentino por un volumen total cercano a 118.500 toneladas, y en los primeros dos envíos también se habían detectado niveles de pesticidas superiores a los permitidos, en algunos casos entre tres y cinco veces por encima de los parámetros.

Ante esta situación, las autoridades decidieron incrementar el monitoreo sobre toda la cadena comercial, desde el arribo al puerto hasta el procesamiento industrial y la posterior distribución o exportación del producto.

Los controles se realizan en coordinación con aduanas y otros organismos regulatorios, con el objetivo de evitar que materias primas que no cumplan con los requisitos sanitarios ingresen al mercado alimentario europeo.

Detectan otra vez pesticidas en girasol argentino y refuerzan controles en Europa

El importador, según la documentación oficial, presentó garantías por escrito de que el girasol que no cumpla con los estándares no será destinado al consumo humano dentro de la Unión Europea, sino que será utilizado para fines técnicos o enviado a terceros países donde los límites permitidos sean diferentes.

Entre los posibles destinos alternativos se menciona el uso industrial, incluyendo la producción de biodiésel, opción que suele aplicarse cuando la mercadería no puede ser comercializada como alimento.

Las autoridades búlgaras anticiparon que los próximos envíos desde Argentina también estarán sujetos a controles reforzados, lo que podría generar demoras logísticas y mayores costos para exportadores y operadores comerciales.

Europa es un mercado relevante para el girasol argentino, por lo que cualquier restricción sanitaria puede tener impacto en los precios y en la dinámica del comercio, especialmente en un contexto de mayor exigencia regulatoria sobre residuos químicos en alimentos.

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