El liderazgo global de la yerba mate argentina convive con una paradoja: una marca brasileña será sponsor de la Selección. Claves del fenómeno.
Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico en exportaciones de yerba mate, superando a Brasil como principal proveedor global, mientras que, en paralelo, una marca brasileña se convirtió en sponsor de la Selección nacional, evidenciando tensiones y oportunidades en el negocio. El fenómeno se registró durante el último año, con protagonismo de empresas locales e importadores, en un contexto de cambios regulatorios y apertura comercial. Su relevancia radica en el impacto directo sobre la rentabilidad de las economías regionales y la cadena de valor yerbatera.
En un escenario donde el campo argentino busca consolidar mercados externos, la yerba mate emerge como un producto estratégico dentro de los agronegocios. La combinación de innovación, nuevos hábitos de consumo y políticas económicas redefine el mapa del sector.

Durante 2025, las exportaciones argentinas de yerba mate alcanzaron 57,9 millones de kilos y US$ 117 millones, marcando un máximo histórico. Siria se consolidó como el principal destino, concentrando más del 60% de las ventas, seguido por Chile y España.
En el mercado interno, el consumo también mostró señales de recuperación: 266,7 millones de kilos despachados, un 3% más que en 2024, según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Sin embargo, aún se mantiene por debajo de los niveles alcanzados entre 2021 y 2023.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario destacan que el producto gana terreno como bebida funcional, especialmente en mercados de alto poder adquisitivo, lo que abre nuevas oportunidades de comercialización y valor agregado.

El crecimiento exportador convive con un aumento de las importaciones, que alcanzaron US$ 24,4 millones en 2025, impulsadas principalmente por Brasil y Paraguay.
La apertura comercial, junto con la reducción de impuestos como el PAIS y ajustes en el esquema de IVA, favoreció el ingreso de yerba «sin palo», una variante más demandada por consumidores que buscan nuevas experiencias. Este cambio en los hábitos también responde a tendencias globales vinculadas al bienestar y la salud, donde la yerba mate se posiciona como alternativa natural dentro del segmento de bebidas energéticas.

Empresas argentinas avanzan en estrategias de innovación para ampliar mercados. Un ejemplo es el desarrollo de mate cocido listo para consumo orientado a Estados Unidos y Europa, facilitando la adopción del producto en mercados no tradicionales. Firmas como Cachamai ya exportan cerca del 20% de su producción a destinos que incluyen Japón, Vietnam y Alemania, evidenciando el potencial de diversificación.
El uso de redes sociales y marketing digital también se consolida como herramienta clave para posicionar el producto, especialmente entre consumidores jóvenes, impulsando la tecnificación comercial del sector. En un hecho simbólico, la marca brasileña Baldo fue presentada como sponsor oficial de la Selección argentina. La empresa, que comercializa yerba de molienda tipo uruguaya, logró posicionarse rápidamente en el mercado local.
El fenómeno refleja un cambio estructural: mientras Argentina lidera las exportaciones, Brasil gana presencia en el consumo interno de alto valor, aprovechando nichos específicos y preferencias diferenciadas. Este movimiento también pone en evidencia la creciente competencia dentro de la cadena de valor, donde la calidad, la diferenciación y la marca juegan un rol cada vez más determinante.
El sector enfrenta desafíos significativos. La desregulación impulsada por el Gobierno redujo la intervención del INYM en la fijación de precios, generando tensiones en el eslabón primario. En diciembre de 2025, el productor recibió apenas el 11% del precio de góndola, el nivel más bajo desde 2019, lo que impacta directamente en la rentabilidad y la sustentabilidad del sistema productivo.

