La Sociedad Rural Argentina respaldó proyecciones oficiales, pero exigió eliminar retenciones. Aseguran que el campo responde con inversión si hay alivio fiscal.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) reclamó este jueves 26 de marzo de 2026 un cronograma para eliminar las retenciones, tras respaldar proyecciones oficiales de exportaciones, en un contexto donde el campo busca mayor rentabilidad ante costos crecientes y presión fiscal.
El pronunciamiento de la entidad que conduce Nicolás Pino combinó apoyo al Gobierno nacional con una señal clara de advertencia: el actual esquema impositivo limita el potencial productivo del agro argentino, incluso en un escenario de mejora en las perspectivas de exportación.
Según destacaron, las estimaciones difundidas por el Ministerio de Economía proyectan ingresos por hasta US$ 42.000 millones en 2026, con un incremento adicional de US$ 8.700 millones, consolidando al sector como eje central de los agronegocios en Argentina.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, busca renovar su mandato en un contexto de fuerte debate por las retenciones y el futuro del agro.
Desde la entidad ruralista valoraron el crecimiento proyectado del sector, remarcando que el campo argentino sigue siendo el principal generador de divisas y un actor clave en la cadena de valor agroindustrial. Sin embargo, advirtieron que este escenario positivo convive con una fuerte presión sobre los márgenes del productor. «Hoy el esfuerzo del que arriesga se agota en cubrir costos récord y presión fiscal«, sostuvo Pino.
En términos productivos, la mejora en los precios de los granos y las expectativas de la cosecha gruesa generan optimismo, pero no alcanzan para compensar el peso de los Derechos de Exportación (DEX) sobre cultivos estratégicos como soja y maíz. El análisis de la SRA incorpora variables clave que afectan la rentabilidad del campo. Por un lado, el contexto global, marcado por los denominados «costos de guerra», impacta directamente en los insumos.
Productos como la urea registraron subas superiores al 50%, mientras que el combustible sigue presionando sobre la logística y la infraestructura vial, un factor crítico en la competitividad del agro argentino. A nivel local, si bien se registraron medidas de alivio -como la baja de aranceles a insumos y bienes de capital-, la entidad considera que resultan insuficientes frente a la carga fiscal estructural.

Nicolás Pino y Javier Milei durante la Exposición Rural de Palermo 2025, donde se anunció la baja de retenciones, una medida clave para el sector.
Uno de los puntos centrales del mensaje de la SRA es la capacidad de reacción del sector. Según remarcaron, cuando hay previsibilidad y menor presión impositiva, el campo responde con inversión, tecnificación y mayor producción. Este fenómeno se traduce en mejoras en el rinde, incorporación de tecnología en la siembra directa, mayor eficiencia en el uso de agroquímicos y avances en sustentabilidad, alineados con las buenas prácticas agrícolas (BPA).
Además, destacaron que las recientes medidas oficiales generaron una reacción inmediata, reactivando decisiones de inversión en maquinaria, insumos y ampliación del área productiva. Pese a los avances, la entidad fue contundente: las retenciones siguen siendo el principal límite al crecimiento del sector.
«Es el momento de avanzar con firmeza hacia un cronograma de eliminación definitiva de los Derechos de Exportación«, señalaron, al considerar que su continuidad actúa como un «techo» para el desarrollo productivo. Desde la perspectiva de la SRA, eliminar los DEX no solo mejoraría la rentabilidad del productor, sino que también tendría un impacto positivo en la recaudación, al ampliar la base imponible a través de impuestos como Ganancias e IVA.

El planteo del ruralismo se da en un momento que califican como «histórico» para el país. Con un contexto internacional que demanda alimentos y un sector con capacidad de respuesta, el agro aparece como motor clave para el crecimiento económico. El desafío pasa por consolidar reglas claras, mejorar el acceso al crédito agropecuario y avanzar hacia un esquema impositivo que incentive la producción y la exportación.

