Los productores optaron por la retención de animales y priorizan la recría a pasto; las prácticas impactan en la faena

La ganadería atraviesa importantes cambios y el sector se reconfigura. En el primer trimestre se observó una menor oferta y mayor incidencia de la recría en el patrón de los movimientos ganaderos.
El informe de Rosgan analizó que los productores optan por la retención de animales en los campos de cría. En este sentido, la recría a pasto tomó mayor protagonismo respecto de los feedlots.
De esta manera se vio una alteración de los ciclos tradicionales de ocupación y reposición de stock. También se registró una caída en la faena total durante el primer trimestre, pero se observó mayor kilaje por animal.
Reconfiguran de la ganadería
Los registros de movimientos de terneros vía dt-e fueron a lo esperado. Según Senasa, se trasladaron 795.871 terneros y terneras desde establecimientos de cría hacia otros destinos productivos (cría/invernada), en marzo.
“Considerando que marzo constituye estacionalmente un período de aceleración en la salida de terneros —marcando el inicio generalizado de la zafra en las principales regiones ganaderas—, esta disminución relativa en los volúmenes movilizados implica una alteración del patrón estacional habitual para este momento del año”, indicó el informe.
Los números reflejaron una mayor incidencia de los esquemas de recría pastoril dentro del ciclo productivo. “Esta tendencia se viene consolidando y profundizando desde la primavera pasada, con implicancias directas sobre la estructura de ocupación de los corrales”, mencionó Rosgan.
Por otra parte, hay una implicancia en la recomposición de los stocks y se podría atribuir a variaciones en los tiempos de permanencia dentro del corral. El informe indicó que el cambio observado debería responder principalmente a una modificación en el patrón de ingresos.
El sector también sufrió otros cambios, ya que el nivel de ingresos totales a feedlots resultó relativamente bajo en comparación con años anteriores. En cuanto a los egresos, marzo registró un volumen prácticamente equivalente al de los ingresos de 389.719 cabezas, lo que determinó un índice de reposición (IRF) cercano a la unidad en contraste con el promedio de los últimos cinco años.
“En combinación con una mayor retención en los sistemas de cría y la creciente adopción de esquemas de recría, este fenómeno debería trasladarse progresivamente a la dinámica de faena: inicialmente como una restricción transitoria en la oferta y, posteriormente, como un aumento en el peso medio de los animales enviados a planta”, indicó Rosgan.
En cuanto a la faena, el primer trimestre arrojó un total de 2,96 millones de cabezas trasladadas a plantas de faena. Representa una caída del 9 % respecto de igual período de 2025.
En kilajes, el peso medio de faena se ubica actualmente por encima de los 254 kg en machos, mientras que en hembras promedian los 214 kg/ res en el acumulado de los dos primeros meses del año. “Se observa una mejora superior a los 5 kg respecto de los promedios registrados en los últimos tres años, en línea con los cambios en la dinámica productiva previamente mencionados”, concluyó Rosgan.
