Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario revela que quitar retenciones al campo generaría más producción, exportaciones y recaudación en el mediano plazo.
La Bolsa de Comercio de Rosario presentó el 24 de abril de 2026 un informe donde afirma que eliminar las retenciones al campo generaría una caída inicial de ingresos fiscales, pero permitiría recuperar la recaudación en apenas cuatro años gracias al crecimiento productivo y exportador. El dato surge en un contexto clave para los agronegocios, donde el debate sobre los derechos de exportación vuelve a ocupar el centro de la agenda económica.
El estudio, elaborado con el modelo AGMEMOD Argentina, pone el foco en una discusión estructural para el campo argentino: cómo mejorar la rentabilidad sin comprometer la recaudación del Estado, en un escenario atravesado por el cambio climático, la volatilidad del precio de los granos y las restricciones macroeconómicas.
Panorama actual: presión fiscal y potencial productivo
Actualmente, las retenciones representan uno de los principales costos indirectos que enfrenta el productor, impactando de lleno en el rinde económico y en la toma de decisiones sobre la siembra. Según la BCR, bajo el esquema vigente la producción de granos alcanzaría las 165 millones de toneladas hacia 2036, con exportaciones por 112 millones de toneladas y un valor cercano a US$44.000 millones.

Sin embargo, el informe plantea un escenario alternativo: sin retenciones, la producción podría escalar a 183 millones de toneladas, impulsando exportaciones por 126 millones y generando ingresos por unos US$50.000 millones. Este salto refleja el potencial del campo cuando se liberan incentivos.

Suelos vivos impulsan la rentabilidad agrícola y transforman el modelo productivo
Factores determinantes: economía, política y clima
El análisis incorpora variables clave como la política fiscal, el tipo de cambio, la demanda internacional y las condiciones climáticas. En este contexto, la eliminación gradual de retenciones en dos años permitiría mejorar la competitividad del agro argentino, favoreciendo la inversión en insumos, tecnología y logística.
Además, el informe destaca que la expansión del área sembrada en unas 2,2 millones de hectáreas sería una consecuencia directa de mejores márgenes, consolidando prácticas como la siembra directa y fortaleciendo la sustentabilidad del sistema productivo.

Innovación y efecto multiplicador en la cadena de valor
Uno de los puntos centrales del estudio es el impacto en la cadena de valor. El crecimiento del agro no solo mejora la producción, sino que dinamiza toda la economía: mayor demanda de agroquímicos, incremento del transporte, más actividad portuaria y mayor empleo en regiones productivas.
Este efecto multiplicador refuerza el rol del campo como motor de la economía argentina, alineado con las buenas prácticas agrícolas (BPA), la tecnificación y la trazabilidad, elementos clave para acceder a mercados internacionales exigentes.

el equilibrio fiscal
El principal desafío radica en el corto plazo. La eliminación de retenciones implica una caída inicial en la recaudación, pero el informe sostiene que el crecimiento económico compensaría esa pérdida mediante otros tributos.
A partir del cuarto año, el resultado fiscal para la Nación sería positivo. Incluso, si se incorpora la recaudación provincial, el equilibrio llegaría antes, en el segundo año, con un saldo favorable hacia 2036.
En números concretos, la BCR estima que la recaudación adicional superaría en US$1300 millones la pérdida por retenciones, con un impacto significativo en provincias productivas.

El informe deja una señal clara: eliminar retenciones podría transformar el esquema productivo argentino, potenciando la producción, la exportación y la generación de valor agregado.
Si bien el costo fiscal inicial es un obstáculo, el mediano plazo muestra un escenario de mayor actividad económica y mejor recaudación, lo que reabre el debate sobre políticas públicas para el sector.

