El Consejo Agroindustrial selló un convenio con Senasa y Agricultura para mejorar sanidad, trazabilidad y competitividad en los agronegocios.
El 30 de abril de 2026, el Consejo Agroindustrial Argentino firmó un acuerdo con la Secretaría de Agricultura y el SENASA durante su asamblea anual en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para fortalecer la competitividad del agro argentino, mediante apoyo tecnológico y técnico, en un contexto donde cumplir estándares internacionales resulta clave para sostener las exportaciones.
El convenio se da en un escenario donde el campo enfrenta mayores exigencias en sanidad, inocuidad y calidad, al mismo tiempo que lidia con la presión de los costos de insumos, la volatilidad del precio de los granos y las dificultades estructurales que impactan en la rentabilidad. En este marco, la articulación entre el sector público y privado aparece como una herramienta central para mejorar la eficiencia de la cadena de valor.
Desde el CAA señalaron que el objetivo principal es garantizar que los productos argentinos cumplan con los más altos estándares internacionales, fortaleciendo la trazabilidad y la certificación sanitaria, aspectos cada vez más determinantes en los mercados globales. Esto no solo impacta en la comercialización, sino también en la posibilidad de acceder a nichos de mayor valor agregado dentro de los agronegocios.
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es el compromiso de brindar «apoyo tecnológico y técnico», donde las cámaras y entidades que integran el CAA aportarán conocimiento para la actualización de los sistemas de control y verificación. Esto incluye mejoras en los procesos de fiscalización, digitalización de datos y fortalecimiento de la transparencia en toda la cadena productiva.
El eje sanitario ocupa un rol central, con foco en la implementación de protocolos más exigentes, la optimización de los sistemas de trazabilidad y el fortalecimiento de la sanidad animal y vegetal, aspectos clave para sostener la seguridad alimentaria y la reputación internacional del país como proveedor confiable.
Además, el acuerdo contempla la capacitación y transferencia de conocimientos, promoviendo la adopción de buenas prácticas agrícolas (BPA) y mejoras en los procesos productivos. Este punto resulta estratégico en un contexto donde la tecnificación y la innovación son determinantes para mejorar los rindes y avanzar hacia un modelo más sustentable, especialmente frente a los desafíos del cambio climático.
Otro aspecto clave es la posibilidad de identificar nuevas oportunidades de mercado, facilitando la articulación con autoridades sanitarias internacionales y potenciando la inserción del agro argentino en el comercio global. En este sentido, el acuerdo se alinea con una estrategia de largo plazo para consolidar a la Argentina como un actor relevante en la provisión de alimentos.
El presidente del CAA, Gustavo Idígoras, destacó que «este convenio representa un paso fundamental» para posicionar al país como proveedor confiable, subrayando la importancia de integrar las capacidades técnicas del sector privado con las herramientas del SENASA y las políticas de la Secretaría de Agricultura.
La implementación del acuerdo se realizará mediante actas complementarias que definirán planes de trabajo y cronogramas específicos, con el objetivo de traducir esta articulación en resultados concretos para productores, exportadores y toda la cadena agroindustrial, en un momento donde la competitividad depende cada vez más de la calidad, la eficiencia y la adaptación a las reglas del comercio internacional.

