Una empresa cordobesa desarrolló el primer sistema argentino que controla el tamaño de la gota y permite realizar ajustes en tiempo real

La firma cordobesa Tecnopulverización presentó Tecno MCG 2.0. Se trata de un sistema de pulverización terrestre desarrollado y fabricado en Argentina que permite controlar el tamaño de la gota durante la aplicación de fitosanitarios. Además, permite incrementar más de un 40% la productividad y el ahorro de tiempo operativo.
La empresa, con más de una década de trayectoria en el mercado, orientó sus desarrollos a optimizar el uso de recursos naturales, humanos y económicos en las tareas de pulverización. En ese proceso, obtuvo reconocimientos como el premio CITA Oro, el premio Ternium Expoagro y el premio Día de la Industria.
Tras una primera versión lanzada años atrás y luego de nuevas investigaciones y ensayos a campo, la compañía presentó en 2024 la evolución de esta tecnología. Tecno MCG 2.0, un sistema CDA (Controlled Drop Application) que permite definir con precisión el diámetro de cada gota aplicada.
A diferencia de los sistemas convencionales, esta tecnología ofrece al operador la posibilidad de controlar en tiempo real, desde la cabina y con un solo clic, el tamaño, la uniformidad y la concentración de las gotas. Según destacan desde la empresa, esto mejora la penetración de los fitosanitarios en el cultivo gracias a una distribución más homogénea.

Uno de los puntos centrales del desarrollo es la reducción de la deriva, tanto exoderiva como endoderiva, un aspecto cada vez más observado por productores y comunidades rurales. La firma asegura que el sistema contribuye a disminuir el impacto sobre cultivos linderos y el ambiente, al tiempo que optimiza el uso de insumos.
Más productividad y más ahorro
Además, Tecnopulverización sostiene que el sistema permite incrementar más de un 40% la productividad y el ahorro de tiempo operativo. Otro de los diferenciales es la reducción en el consumo de agua, fitosanitarios y coadyuvantes, ya que puede trabajar con volúmenes mínimos de apenas 5 litros por hectárea, lo que representaría un ahorro superior al 75% en agua respecto de aplicaciones tradicionales.

El equipo también fue diseñado para adaptarse a distintos modelos de pulverizadoras sin modificar el sistema original de la máquina. A su vez, puede trasladarse entre equipos, lo que lo convierte en una inversión de largo plazo para productores y contratistas.
