El trigo alcanzó máximos en casi dos años tras un informe clave de EE.UU. El dato sacude al agro argentino en plena siembra y redefine expectativas de precios.
El trigo registró este 12 de mayo de 2026 una fuerte suba en los mercados internacionales tras un informe del USDA que proyectó la peor cosecha en Estados Unidos en más de 50 años, un dato que impacta de lleno en el agro argentino en plena definición de la siembra fina. La magnitud del ajuste productivo en el principal jugador global reconfigura el tablero del comercio internacional y genera expectativas de mejora en la rentabilidad del cultivo.
En las plazas de referencia como Bolsa de Chicago y Bolsa de Kansas, los contratos de trigo treparon más de US$ 15 por tonelada, alcanzando máximos en casi dos años.
El detonante fue el último informe del USDA, que estimó una producción de apenas 42,49 millones de toneladas para la campaña 2026/27, muy por debajo de los 54 millones del ciclo anterior.
Se trata del volumen más bajo desde la campaña 1972/73, una señal contundente para los mercados en un contexto de creciente incertidumbre climática.
El principal factor detrás de esta caída es la persistente sequía en regiones clave como Kansas y Oklahoma, donde el trigo de invierno muestra un deterioro significativo. Actualmente, solo el 28% de los cultivos presenta condición buena o excelente, según relevamientos oficiales.
Además, se proyecta el área sembrada más baja desde 1919, lo que refuerza el ajuste en la oferta global. El rinde promedio estimado también cae a 31,94 quintales por hectárea, marcando un retroceso relevante en términos productivos.
Este combo de menor superficie, bajos rindes y estrés hídrico configura un escenario de oferta restringida, clave para explicar la reacción alcista del mercado.
El fenómeno no se limita a Estados Unidos. A nivel global, se espera una caída de casi el 3% en la producción de trigo, mientras que el consumo se mantiene estable, lo que deriva en una reducción de stocks.
Entre los principales exportadores también se registran recortes relevantes. En el caso de la Argentina, se proyecta una caída del 25% respecto a la última campaña, mientras que Australia podría retroceder un 17%, Canadá un 12,5%, Rusia un 5% y Ucrania un 4,6%.
La combinación de menor oferta y demanda sostenida ajusta fuertemente la relación stock/consumo, un indicador clave para los precios internacionales.
Este escenario encuentra a la Argentina en un momento estratégico: el inicio de la campaña de siembra de trigo. Con precios internacionales en recuperación y una mejora en las perspectivas del mercado, el cultivo vuelve a ganar atractivo dentro de la rotación.
Además, el mercado proyecta valores promedio cercanos a US $240 por tonelada, consolidando un cambio respecto a los precios deprimidos de campañas anteriores.
Sin embargo, el escenario no está exento de riesgos. Factores como el clima en el Cono Sur, las retenciones, el acceso al crédito agropecuario y la volatilidad del tipo de cambio seguirán condicionando la toma de decisiones en el campo.
La clave estará en la planificación, el uso de tecnología y la adopción de buenas prácticas agrícolas (BPA) para maximizar rindes y capturar las oportunidades del mercado.
El salto del trigo en los mercados internacionales marca un punto de inflexión. La menor producción global redefine precios y abre una ventana de oportunidad para el agro argentino, justo cuando comienza a delinearse la nueva campaña.

