El país asiático ya gastó más de US$ 2.600 millones en maíz, trigo y soja para sostener su industria ganadera y alimentaria.
Vietnam incrementó con fuerza sus compras internacionales de maíz, trigo y soja durante los primeros cuatro meses de 2026 y ya desembolsó más de US$ 2.600 millones para abastecer a su creciente industria de alimentos balanceados, acuicultura y procesamiento alimentario. El aumento de las importaciones beneficia especialmente a Brasil y Argentina, que hoy dominan buena parte del suministro de granos hacia el mercado vietnamita.
Según el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente vietnamita, entre enero y abril el país importó 4,4 millones de toneladas de maíz por más de US$ 1.100 millones, lo que representó un salto del 49 % en volumen respecto al mismo período del año pasado.

Brasil y Argentina concentran actualmente cerca del 80 % de las exportaciones de maíz hacia Vietnam, consolidándose como socios estratégicos para uno de los mercados ganaderos más dinámicos de Asia.
Europa y EE.UU. marcan el rumbo: la disputa entre botánicos y biológicos que llegará a América Latina
En paralelo, Vietnam también importó casi 4 millones de toneladas de trigo por más de US$ 1.000 millones y 1,1 millones de toneladas de soja por US$ 542 millones.
Brasil gana protagonismo en el negocio agrícola asiático
El crecimiento de las compras vietnamitas ocurre en un contexto favorable para los grandes exportadores agrícolas sudamericanos.
Las abundantes cosechas de Brasil y Estados Unidos ayudaron a mantener relativamente bajos los precios internacionales de los granos durante los primeros meses del año, incentivando a empresas vietnamitas a aumentar compras y acumular inventarios.
En soja, Brasil comparte el liderazgo del mercado vietnamita con Estados Unidos y ambos países representan casi el 90 % de las importaciones.
La expansión de la industria de etanol, alimentos balanceados y producción animal en Brasil también fortalece su posicionamiento como proveedor global de materias primas agrícolas hacia Asia.
Para Argentina, el crecimiento de la demanda vietnamita representa otra vía estratégica para colocar maíz en mercados internacionales, especialmente en un escenario de alta competencia comercial global.
Vietnam depende cada vez más de los granos importados
La demanda vietnamita de materias primas agrícolas ya ronda las 30 millones de toneladas anuales y sigue creciendo impulsada por la expansión de la producción pecuaria y el consumo urbano.
El maíz y el trigo funcionan como principales fuentes energéticas para la alimentación animal, mientras que la soja aporta proteínas esenciales para la fabricación de balanceados.

Además, el crecimiento del consumo de productos procesados como fideos instantáneos, aceite vegetal y leche de soja también impulsa las importaciones.
Uno de los principales problemas para Vietnam es que la producción local no logra acompañar ese crecimiento. La superficie sembrada de maíz y soja viene reduciéndose debido a que muchos agricultores migran hacia cultivos más rentables.
En el caso del trigo, las condiciones climáticas prácticamente impiden una producción comercial relevante dentro del país.
La fuerte dependencia externa genera preocupación entre empresas y autoridades porque cualquier alteración en los precios internacionales, conflictos geopolíticos o problemas logísticos puede impactar rápidamente sobre los costos de producción ganadera.
Las tensiones en Medio Oriente y los riesgos sobre rutas marítimas estratégicas también llevaron a muchas compañías vietnamitas a acelerar importaciones preventivas ante posibles subas futuras de costos.

