El conflicto en Irán altera insumos clave del agro global. Suben precios, pero caen márgenes. Impacto directo en cadenas agroalimentarias y comercio agrícola.
El conflicto bélico en Irán, intensificado en mayo de 2026, disparó los precios globales de fertilizantes, pero no benefició a todos los actores: la empresa Mosaic Co. reportó pérdidas operativas por US$373 millones. La disrupción del Estrecho de Ormuz -clave para los flujos comerciales de azufre- elevó costos críticos, afectando la rentabilidad de uno de los mayores productores de fosfatos del mundo y encendiendo alertas en el comercio agrícola global.
insumos estratégicos bajo presión
El mercado de commodities agrícolas enfrenta un nuevo shock en sus cadenas de valor agroalimentarias. Cerca del 20% del comercio global de fosfatos y casi el 50% del azufre transitan por el Estrecho de Ormuz, hoy afectado por tensiones geopolíticas.
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En este contexto, los precios del fosfato diamónico (DAP) alcanzaron su nivel más alto desde octubre, mientras que el azufre registró valores récord en Tampa. Este escenario tensiona los precios FOB/CIF y repercute directamente en América Latina, altamente dependiente de fertilizantes importados.
el cuello de botella invisible
Las barreras no arancelarias agro, junto con limitaciones logísticas, amplifican el impacto. La interrupción en rutas clave evidencia la fragilidad de la infraestructura portuaria y vial global, afectando la logística de exportación.
Además, Mosaic suspendió su guía de producción para 2026 y paralizó plantas en Brasil, retirando cerca de un millón de toneladas de oferta, lo que impacta directamente en la integración regional y disponibilidad de insumos en el Mercosur.
El aumento del costo del azufre (US$ 379 por tonelada, +20% trimestral) y del amoníaco presiona la adopción de tecnologías. Sin embargo, la agricultura digital y la optimización de insumos aparecen como estrategias clave para sostener la productividad.

Organismos como la FAO y el IICA advierten que la trazabilidad y la sustentabilidad serán centrales para mitigar riesgos en un contexto de alta volatilidad.
A pesar de la suba de precios, los productores no logran trasladar completamente los costos. Según analistas, hay «poco margen para aumentos adicionales», dado el deterioro en la capacidad de pago de los agricultores.
Mientras competidores como Nutrien Ltd. y CF Industries Holdings Inc. reportaron subas de ventas cercanas al 20%, Mosaic quedó rezagada, evidenciando la heterogeneidad del impacto dentro del sector.
El episodio confirma que el comercio agro EE.UU.-Latam está profundamente condicionado por factores geopolíticos. La dependencia de insumos estratégicos y la falta de diversificación exponen vulnerabilidades críticas.

