Gobernadores de Cordoba y Santa Fe redoblan la presión por retenciones cero. El reclamo impacta en la rentabilidad, inversión y empleo del campo argentino.
El 13 de mayo de 2026, los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) reclamaron públicamente al Gobierno nacional la eliminación de las retenciones al campo durante su visita a Todo Láctea en San Francisco, Córdoba, en un contexto donde el sector agropecuario enfrenta desafíos de rentabilidad y competitividad que impactan directamente en la economía argentina.
El reclamo del interior productivo gana volumen político
En el corazón de una de las principales cuencas lecheras del país, ambos mandatarios reforzaron un mensaje claro: la presión fiscal sobre el agro limita el crecimiento del interior y frena la generación de empleo.
Pullaro fue contundente al señalar que «el camino es el trabajo de los productores», mientras que Llaryora insistió en que la producción y el empleo deben ser prioridad frente a los esquemas impositivos actuales.

La exposición Todo Láctea 2026, con más de 200 stands vinculados a la producción primaria, funcionó como escenario clave para visibilizar el reclamo de un sector que sigue siendo motor de la cadena de valor agroindustrial.

El concepto de «redox» llega al agro: la carga eléctrica redefine los rendimientos
El punto central del planteo es el impacto de las retenciones sobre la rentabilidad del productor agropecuario, especialmente en economías regionales y en actividades como la lechería.
Según los gobernadores, este esquema reduce la competitividad, limita la inversión en tecnología e insumos y afecta la capacidad de generar valor agregado en origen. En términos de agronegocios, la presión impositiva se traduce en menor dinamismo en la comercialización y menor capacidad de expansión productiva.
Además, remarcaron que los recursos que genera el campo se reinvierten en la economía local, impulsando sectores como maquinaria agrícola, transporte y servicios vinculados.
Infraestructura, energía y logística: claves para el desarrollo
El reclamo no se limitó a lo fiscal. Pullaro sumó la necesidad urgente de mejorar la infraestructura vial y energética:
«Arreglen las rutas nacionales y apuesten al desarrollo energético», enfatizó.
Estos factores son determinantes para el agro argentino, donde la logística y los costos de transporte impactan directamente en el precio final de los granos y productos derivados. La falta de inversión en estos aspectos reduce la eficiencia de toda la cadena agroindustrial.
Llaryora también puso el foco en la necesidad de avanzar con una nueva ley de biocombustibles, clave para la transición energética y el desarrollo federal.
El proyecto impulsado por la Liga de Provincias Bioenergéticas busca incrementar progresivamente las mezclas obligatorias, lo que podría generar más demanda de materias primas agrícolas y mayor valor agregado en origen.
Este enfoque se alinea con tendencias globales donde la sustentabilidad y la innovación tecnológica son pilares para mejorar la competitividad del agro frente al cambio climático.
El posicionamiento conjunto de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos refuerza el peso de la Región Centro como núcleo productivo. Según Pullaro, se trata de «la región más productiva del país, que sostiene gran parte de la economía nacional».
Este bloque busca consolidar una agenda común que incluya menor presión fiscal, acceso a crédito agropecuario y mejores condiciones para la inversión.
El reclamo por la eliminación de retenciones vuelve a instalarse con fuerza en la agenda política y económica. En un contexto de volatilidad de precios y altos costos de insumos, la rentabilidad del campo aparece como un factor crítico para sostener el crecimiento del agro argentino.

