Temen un “Súper Niño” como los de 1982 y 2016, que dejaron inundaciones: podría obligar a mover hacienda

El escenario proyectado no se repite desde hace una década; no se descartan inundaciones extremas

Se encienden las alarmas ante la inminente llegada del fenómeno El Niño. Se espera un cambio drástico de las condiciones meteorológicas y climáticas que impactan en zonas agropecuarias, productivas e incluso grandes urbes del planeta.

El informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés), que se actualizó este viernes, aumentó al 82 % las chances de que se desarrolle este fenómeno entre mayo y julio. Entre noviembre y enero de 2027 pasó al 96 %. Esto quiere decir que, prácticamente, es un hecho su llegada durante el segundo semestre del año.

El Niño “Godzilla” con más chances y mayor intensidad

Los pronósticos anticipan mayores probabilidades de que la temperatura oceánica en el Pacífico Ecuatorial supere los + 2 °C de desvío, lo que lo cataloga a El Niño como “Súper” o «Godzilla «. Se proyecta un escenario que, al menos, hace 11 años no se daba.

Esto se debe a la velocidad en la que se está desarrollando y puede asemejarse a las situaciones más extremas de la historia. A este escenario se suma un componente: el calentamiento global producido por el cambio climático.

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En la figura 8 se describe el aumento de la probabilidad de El Niño con el correr de los meses y discriminando además las chances de que sea débil, moderado, fuerte o muy fuerte. Hacia fin de año, entrada la primavera, es de esperar con alta probabilidad el desarrollo de El Niño fuerte a muy fuerte.

Los episodios anteriores más intensos y destructivos del fenómeno de El Niño en la historia moderna ocurrieron en los períodos 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Estos eventos, clasificados coloquialmente como «súper-El Niño» o «Niño Godzilla», elevaron la temperatura del océano Pacífico por encima de los 2°C de anomalía, causando sequías extremas e inundaciones devastadoras a nivel global.

Teleconexiones

Las teleconexiones son señales que tiene la atmósfera en respuesta (en este caso) al calentamiento oceánico. Es de esperar entonces, un aumento de los fenómenos persistentes y extremos como sequías, períodos cálidos o inundaciones en diversas zonas del planeta. Cabe aclarar que hay mayores señales en el hemisferio sur.

En el planisferio (fuente NOAA) se observan en rojo las zonas que tienen períodos más cálidos que lo normal bajo El Niño, en amarillo las zonas con sequías, en azul las zonas más frías, mientras que en verde las regiones más húmedas o con inundaciones.

En esa zona está el sudeste de Sudamérica. El Niño tiene primaveras, veranos lluviosos, y, en varios eventos, inundaciones extremas posicionadas desde Buenos Aires y Entre Ríos hacia el norte, abarcando toda la Mesopotamia, Uruguay y los estados del sur de Brasil.

Pronóstico climático de mayo a julio

El Niño todavía no comenzó y la atmósfera no está respondiendo aún. El pronóstico de precipitaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en consenso con otros organismos, arroja que los próximos meses serán con lluvias normales en el Litoral, y con condiciones más secas en el norte. Sobre gran parte de la Patagonia y centro del país hay altas chances de condiciones más lluviosas.

En cuanto a las temperaturas, en promedio, se prevé un final de otoño e inicio de invierno más cálidos. Sin embargo, estas tendencias se van a ir modificando a medida que se desarrolla y decreta El Niño.

¿Alarmarse ante los pronósticos del súper-Niño?

La intención de brindar esta información, lejos de alarmarse o asustarse, es para prepararse o anticiparse a los posibles eventos extremos (de lluvias) en Argentina. Además, sirve para proyectar qué se siembra y si es conveniente o necesario trasladar el ganado a zonas más altas por posibles subidas de ríos, arroyos o inundaciones. Todo parece indicar, que la próxima campaña gruesa podría estar en peligro en caso de cumplirse las proyecciones climáticas.

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