Anastasia Volkova, CEO de Regrow, aseguró que la agricultura continúa en transición y destacó el potencial argentino dentro de las cadenas globales de alimentos

De la ingeniería aeroespacial al desarrollo de una de las plataformas de agricultura regenerativa más grandes del mundo, Anastasia Volkova lidera Regrow, que hoy monitorea el 52% de la tierra cultivable del planeta. En diálogo con Agrofy News, la experta ucraniana explicó por qué Regrow decidió integrarse con la plataforma argentina PUMA, su nuevo socio estrategico para expandirse en el mercado latinoamericano.
¿Qué te llevó a enfocarte en el agro y a fundar Regrow?
Anastasia Volkova: Los pasos que me llevaron a fundar Regrow, es que crecí en el sur de Ucrania y mi mamá practicaba agricultura regenerativa en nuestra pequeña huerta. Así es como vi lo increíble que puede ser la agricultura regenerativa para el medio ambiente. Cuando más adelante tuve que elegir qué hacer profesionalmente, supe que la ingeniería sería muy prometedora y me abriría oportunidades para hacer diferentes cosas. Trabajé en paralelo en varias ideas de startups, porque siempre estuve muy interesada en el impacto de los proyectos nuevos que cambian y ofrecen algo a la sociedad. Realmente estaba buscando un proyecto propio para contribuir de una manera significativa, y me di cuenta que la aplicación de la teledetección o imágenes satelitales se puede combinar con software y análisis de IA y puede proporcionar apoyo a la toma de decisiones para los agrónomos. Entonces empezamos a trabajar con agrónomos y a probar esa idea que era muy novedosa en aquel momento, hace 10 años. Las primeras imágenes tomadas por satélites europeos, fueron las que resultaron útiles para los cultivos. Acababan de salir y justo en ese momento, yo estaba descubriendo este espacio y estudiándolo. Creo que esa fue la sinergia que llevó a la fundación de Regrow.

Agricultura regenerativa: un cambio en transición
¿La agricultura regenerativa hoy, es un negocio concreto o todavía esta en transición?
Anastasia Volkova: La agricultura regenerativa es una práctica ancestral, una práctica muy intuitiva, que antes de que optimizáramos la agricultura para la productividad, era una forma en que la gente quería producir alimentos. Estoy completamente de acuerdo en que la agricultura regenerativa definitivamente sigue siendo una transición. Regrow actualmente monitorea el 52% de la tierra cultivable del planeta y podemos ver que las prácticas regenerativas no están saturando los campos en todas partes. Todavía están en proceso y especialmente en el norte global, en entornos templados donde todavía hay mucha productividad e incluso sin estas prácticas. Las principales marcas de alimentos, cadenas de supermercados y sus proveedores hablan sobre el riesgo y la volatilidad en las cadenas de suministro. Es tanto el clima como la guerra y la crisis energética. Se puede ver la presión que hay para reducir el uso de insumos y sus prácticas. Creo que en muchos sentidos vamos a necesitar que la transición se acelere, debido a las presiones a las que está sometido el sistema alimentario.
El potencial argentino dentro de las cadenas globales
¿Cómo ves a la agricultura de Argentina? Crees que son sustentables los productos?
Anastasia Volkova: Argentina es un país grande y en él se producen muchos productos básicos diferentes. Hay producción de carne y producción agrícola a gran escala. En general, debido a la adopción de alguna de esas prácticas, los agricultores argentinos no se están quedando atrás en la adopción de la agricultura regenerativa a nivel mundial, lo cual es muy bueno porque les permite ser competitivos para exportar por ejemplo, a la Unión Europea o a otros países. Y aquí es donde creo que reside la oportunidad de seguir invirtiendo y de seguir mejorando las prácticas, mejorar el perfil ambiental y el perfil económico de la granja para ser un proveedor muy competitivo para la cadena de suministro.
La alianza con PUMA y la apuesta regional
¿Qué viste en la plataforma PUMA, qué te atrajo para llegar a una integración con Regrow?
Anastasia Volkova: El mercado latinoamericano es un mercado muy insular y aislado. Está muy alejado de otros mercados, grandes regiones de producción agrícola, pero culturalmente muy singular. Desde los inicios del negocio, fue muy emocionante. Pero no alcanzamos el mismo nivel de escala ni el mismo nivel de alianzas y penetración en el mercado que en Estados Unidos y Europa. Y quedó claro que la única manera de hacerlo es asociarse con alguien local, que no solo entienda, sino que encarne la cultura y tenga las relaciones necesarias sobre el terreno. Empezamos a analizar qué empresas ya tenían un buen lugar, que ya han demostrado una escala realmente buena y aquí es donde se habló del programa de la plataforma PUMA y los agricultores locales, que son unas 800 mil hectáreas. Reconocemos que María Inés Di Napoli, CEO de PUMA y su equipo, han hecho algo increíble con lo que tenían, son una empresa con una estructura muy diferente. Queríamos lograr una escala global, para que estos datos fueran visibles en las cadenas de suministros de todo el mundo. Así es como vimos una gran oportunidad en el mercado latinoamericano. Buscamos socios y nos encontramos con esta plataforma argentina. Nos miramos y dijimos que juntos seríamos mejores, que lo lograríamos más rápido. Así decidimos unir fuerzas.

Argentina con competitividad global
¿Hay mayor interés en invertir en Argentina dado la similitudes que tiene con los mercados de afuera?
Anastasia Volkova: Argentina está muy bien equipada debido a los principales puertos y las principales instalaciones de procesamiento locales, debido al enorme tamaño del mercado agrícola y la innovación que posee. Es un mercado muy conectado digitalmente, responde a las motivaciones e intereses globales para exportar. Cuando ves que hay una gran presencia de empresas globales a nivel local y también un buen sector, todos estos factores resultan muy atractivos para el mercado argentino y en general para el mercado latinoamericano.

El objetivo de Regrow + PUMA
¿En términos de escala y tecnología a nivel global, qué hace Regrow y qué es lo que hace cuando se integra a plataformas como PUMA?
Anastasia Volkova: La forma más sencilla de entenderlo es que necesitamos poner valor al capital natural para que los agricultores sean capaces de gestionarlo en sus tierras. La forma de hacerlo es utilizar la ciencia y la tecnología moderna para comprender cuál es la capacidad de las diferentes tierras, para mejorar la posición ambiental de su producción. Por lo tanto, si el productor está utilizando muy bien los recursos de su establecimeinto, debería recibir el reconocimiento que merece, idealmente de un tercero independiente, con base científica, que pueda ayudar al resto de la cadena de suministro que compra a esa explotación a reconocer los esfuerzos de ese productor. Y eso es precisamente lo que ofrece Regrow. Ofrecemos el capital para que vuelva a fluir en el campo. Lo proporcionamos como un nivel de cuantificación del capital natural, en el que la inversión puede fluir hacia el campo y esos datos luego se convierten también en datos de visibilidad para el resto de la cadena de suministro.
¿Y cómo Regrow amplifica el impacto del proyecto PUMA?
Anastasia Volkova: Creo que, de forma muy directa, en 10 años hemos construido la mayor infraestructura tecnológica independiente para este sector. Se llama MRV, se trata del proceso de medición, informe y verificación. Siendo el mayor proveedor independiente de esta infraestructura científica, esperamos seguir ayudando a plataformas como PUMA, a expandirse aún más y poder ofrecer oportunidades a más productores. Abrir todavía más el acceso a este mercado para las empresas globales.
