Sebastián López Valiente.

Sebastián López Valiente.

Con los nuevos precios del ternero, los sistemas de cría empiezan a mirar con más atención no solo la tasa de preñez, sino cuánto pesan al final del ciclo. En ese marco, una práctica como la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) y el repaso con toros, aprovechando el vigor híbrido, resulta estratégica para sumar kilos.

“Muchas veces se piensa el repaso como una cuestión secundaria, pero ahí nace una parte importante de los terneros. Y esos kilos cuentan en el resultado final del negocio”, planteó Sebastián López Valiente, investigador del INTA Cuenca del Salado, en diálogo con Valor Carne.

En los rodeos Angus, cuando el repaso se realiza con toros de la misma raza, el diagnóstico es conocido: los terneros nacidos por esa vía son más livianos que los de inseminación, lo que genera una pérdida de potencial productivo y mayor dispersión de pesos en el lote.

“En nuestro campo experimental siempre repasábamos con Angus. Y el dato que veíamos, en la práctica, era que al destete había una brecha de 25 kilos entre la cabeza y la cola”, recordó. Frente a esto, “comenzamos a hacer cruzamientos con Hereford, para levantar el peso final de la tropa, sin sobrecostos”, indicó, adelantando los resultados de un caso de estudio que será enviado al Congreso Argentino de Producción Animal (AAPA) 2026.

“Es una práctica antigua y, si bien hay información internacional y local de hace muchos años, los biotipos han evolucionado y los sistemas productivos, sobre todo el engorde, han cambiado. Por eso, necesitábamos validarla con la genética y los planteos actuales, en un contexto comercial diferente”, destacó, aludiendo a que el mercado pide animales más pesados.

La experiencia

En la EEA Cuenca del Salado del INTA, durante cuatro años consecutivos se evaluó el impacto de la IATF y el repaso con toros Angus y Hereford sobre el peso al destete en un rodeo Angus, con el objetivo de aprovechar la heterosis, es decir, el mayor vigor productivo de los animales cruzados.

Los investigadores (López Valiente, Alejandro Rodríguez y Sebastián Maresca), analizaron 646 terneros clasificados según su origen reproductivo: hijos de IATF con semen Angus, hijos del repaso con toros Hereford (Hereford × Angus) e hijos del repaso puro con toros Angus (Angus × Angus). 


Los resultados mostraron diferencias significativas. Los terneros provenientes de IATF con semen Angus alcanzaron el mayor peso promedio, seguidos por los terneros Hereford × Angus, que superaron en 8,4% a los del repaso con Angus.

“Ahí nomás hay una diferencia de 17 kg/cab a favor del cruzamiento que hoy, a $ 6.300 por kilo son más de $107.000 por ternero. Esto, sin incrementar el costo, solo por usar toros de otra raza, en este caso Hereford, la más difundida en la zona. Aunque hay otras que también dan resultado”, aclaró.

En trabajos internacionales y locales anteriores, que compararon la utilización toros Hereford y Angus en rodeos de vacas Angus, este plus varía entre el 3 y casi el 10% tal como se muestra en la tabla.

Levantando el peso de faena

En evaluaciones realizadas en la experimental el diferencial de los terneros Angus x Hereford no se diluyó durante la recría y la terminación, alcanzando pesos a faena un 8% mayores, con buenas carcasas.

“Esa ventaja del criador también la tiene el invernador que logra más kilos”, remarcó López Valiente, refiriéndose a los datos promedio reportados en siete trabajos de investigación de diferentes autores.

Estrategia flexible

La inseminación es una de las tecnologías que más creció en los rodeos de cría del país. “Se aplica más que Estados Unidos, allá no alcanza al 8% de los vientres y acá estamos cerca del 15%”, reveló, aludiendo a que los productores están viendo sus fortalezas para ordenar y concentrar la parición en los primeros días.

En concreto, en rodeos Angus, la inseminación con semen de la misma raza permite asegurar la reposición y sostener la base genética, mientras que el uso de toros Hereford en el repaso aporta un plus productivo al incrementar los kilos a la venta.

“Si mi intención es mantener el Angus y con la inseminación logro preñar cerca del 50% de las vacas, la reposición ya está garantizada. A partir de ahí, si el objetivo es responder al actual impulso exportador con novillos más pesados, el cruzamiento podría ser una herramienta directa para lograrlo”, explicó. 

¿Cómo hacer el repaso? En estos planteos, estar prevenido ante una eventual falla de la IATF es clave. “Si bien la preñez mediante inseminación suele rondar el 50%, como comenté, es posible que ese porcentaje sea menor. Y si se repasa solo con Hereford, habrá que utilizar hembras caretas para reposición o salir a comprar vaquillonas Angus”, advirtió.

Entonces, “lo que siempre recomendamos es incluir algún Angus en el repaso”, detalló. Por ejemplo, si son tres toros, poner dos Hereford y un Angus, por las dudas: “así, si tenés alguna falla en la inseminación, te quedan vaquillonas para ayudar a mantener el stock de madres”.

Otra ventaja de esta estrategia es la flexibilidad ante las potenciales variaciones del mercado: “Si cambian los precios de la hacienda, la relación con el maíz o cualquier variable del contexto y no es negocio sumar kilos finales, el repaso, en vez de hacerlo con Hereford, lo vuelvo a hacer con Angus y tengo de nuevo un sistema, digamos, para consumo interno. Es mucho más plástico”, agregó, haciéndose eco de los riesgos de los productores.

Para finalizar, López Valiente trajo a colación un dato llamativo sobre el país que marca tendencia en la ganadería mundial. “Un especialista estadounidense en Hereford que visitó Palermo planteó que hoy las ventas de toros están traccionadas por los cruzamientos, en un contexto donde los novillos se terminan cada vez más pesados; y que incluso los productores americanos de Angus incorporan Hereford para mejorar la productividad de sus rodeos”, destacó.

 

  • Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein
    Editora de Valor Carne