El SENASA reforzó las advertencias para quienes crían aves de traspatio. La detección temprana es clave para evitar brotes que afecten la producción y las exportaciones.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reiteró este lunes la importancia de fortalecer las medidas de prevención contra la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en todo el país. La advertencia está dirigida especialmente a quienes poseen aves de traspatio, como gallinas, patos, pavos o faisanes destinados al autoconsumo. El organismo destacó que la detección temprana de síntomas y la notificación inmediata son fundamentales porque permiten proteger la producción avícola, evitar la propagación de la enfermedad y preservar el estatus sanitario argentino, clave para el acceso a mercados internacionales.
La influenza aviar altamente patógena es una enfermedad viral de rápida transmisión que afecta tanto a aves domésticas como a aves silvestres. Su aparición genera preocupación no solo por los riesgos sanitarios sino también por sus consecuencias económicas sobre la cadena de valor avícola, uno de los sectores productivos más dinámicos del agro argentino.

Desde el organismo sanitario recordaron que las aves criadas en pequeños establecimientos familiares también forman parte del sistema nacional de vigilancia epidemiológica. Por este motivo, la participación de los productores y tenedores resulta determinante para detectar cualquier anomalía a tiempo.
La experiencia internacional demuestra que los brotes de influenza aviar pueden provocar restricciones comerciales, afectar exportaciones y generar importantes pérdidas económicas para la actividad.
Los síntomas que no deben pasarse por alto
Uno de los principales desafíos es reconocer rápidamente los signos compatibles con la enfermedad. Entre los síntomas más frecuentes se destacan:

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- Muerte súbita o elevada mortalidad.
- Plumaje erizado.
- Cresta, barbilla y patas azuladas.
- Hemorragias en piel y extremidades.
- Decaimiento y pérdida de apetito.
- Dificultades respiratorias.
- Diarrea persistente.
- Tos, estornudos y secreciones nasales.
- Trastornos nerviosos.
- Disminución en la producción de huevos.
La presencia de uno o varios de estos signos debe ser considerada una señal de alerta sanitaria y requiere una rápida intervención.
Desde el SENASA remarcan que actuar rápido marca la diferencia.
Ante cualquier sospecha, se recomienda evitar el contacto con las aves, reforzar la higiene del establecimiento y comunicar inmediatamente la situación a las autoridades sanitarias.
La notificación temprana permite desplegar protocolos de control, minimizar riesgos y proteger tanto a los establecimientos vecinos como a toda la producción nacional. Además, fortalece las estrategias de vigilancia y prevención en cada región del país. Los productores pueden realizar denuncias o consultas a través de:
- Oficinas locales del SENASA.
- WhatsApp: 11 5700 5704.
- Correo electrónico: notificaciones@senasa.gob.ar.
- Formulario digital «Avisá al SENASA».

La prevención continúa siendo la herramienta más efectiva frente a la enfermedad. Por ese motivo, el organismo recomienda implementar una serie de buenas prácticas sanitarias:
- Evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres.
- Mantener limpios gallineros, comederos y bebederos.
- No incorporar aves sin conocer su origen sanitario.
- Utilizar ropa exclusiva para trabajar con los animales.
- Impedir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y alimento.
Estas medidas, aunque simples, constituyen una barrera fundamental para reducir las posibilidades de ingreso y propagación del virus.
La advertencia llega en un momento especialmente sensible para la actividad. Argentina recuperó recientemente su estatus sanitario internacional, una condición indispensable para sostener y ampliar el acceso a mercados externos de alta exigencia.

