La nueva certificación de Carne Sustentable Argentina promete diferenciar la producción nacional, fortalecer la confianza de los consumidores y generar nuevas oportunidades comerciales para productores, frigoríficos y exportadores.
La Mesa Argentina de Carne Sustentable (MACS) anunció el lanzamiento del Sello de Certificación de Carne Sustentable Argentina, una herramienta que estará operativa en el corto plazo y que busca acreditar atributos de sustentabilidad, inocuidad y trazabilidad en toda la cadena cárnica. La iniciativa involucra a más de 50 actores del sector y resulta relevante porque podría convertirse en un diferencial competitivo para el mercado interno y las exportaciones, en un contexto donde los consumidores exigen cada vez más información sobre el origen y la calidad de los alimentos.
La certificación fue desarrollada por especialistas de la MACS con asistencia técnica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Uncpba) y la Universidad ISALUD, además del respaldo internacional del Istituto Zooprofilattico Sperimentale dell’Abruzzo e del Molise, organismo de referencia de la Unión Europea en materia de inocuidad alimentaria.
Según explicó la entidad, los primeros consorcios piloto ya están en proceso de conformación y abarcan distintas regiones productivas del país. El objetivo es demostrar que la producción sustentable puede alcanzarse bajo diversos modelos ganaderos, independientemente de las condiciones geográficas o climáticas.
Uno de los aspectos más destacados del nuevo esquema es que cuenta con una arquitectura de protocolos modulares que permite certificar cada eslabón de la cadena de valor o integrar todos los procesos para validar el producto final. De esta manera, productores, transportistas, frigoríficos, distribuidores y comercios podrán acreditar prácticas sustentables bajo un mismo estándar.
Desde la MACS sostienen que el sello representa una evolución respecto de otras certificaciones presentes en el mercado global. Mientras muchas iniciativas se enfocan exclusivamente en aspectos ambientales o sociales, la propuesta argentina incorpora los cinco pilares definidos por la Global Roundtable for Sustainable Beef (GRSB).
Además de los ejes tradicionales vinculados a los recursos naturales y el bienestar animal, el protocolo suma componentes considerados estratégicos para el consumidor: eficiencia e innovación y alimentos e inocuidad alimentaria.
La organización afirma que este enfoque integral permite redefinir el rol de todos los integrantes de la cadena, transformándolos en verdaderos productores de alimentos, con responsabilidades que trascienden la producción primaria y alcanzan directamente la salud pública y la seguridad alimentaria.
Entre los puntos diferenciales del sello aparece la valoración de la carne vacuna como alimento de alto valor biológico. Según la MACS, la certificación busca garantizar la integridad nutricional del producto y respaldar su aporte de proteínas, vitaminas y minerales esenciales para la alimentación humana.
Otro aspecto central es el control de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), considerada actualmente una de las principales amenazas sanitarias a nivel global. La entidad explicó que el protocolo incorpora indicadores específicos para promover un uso racional de medicamentos veterinarios y fortalecer los sistemas de prevención sanitaria.
En este sentido, la iniciativa adopta el concepto internacional de «Una Sola Salud» (One Health), impulsado por organismos como la OMS, la FAO y la OMSA, que vincula la salud humana, animal y ambiental bajo una misma estrategia de gestión.
El sistema contempla cinco etapas de certificación que abarcan desde la producción primaria y el transporte de hacienda hasta la industria frigorífica, la logística de distribución y la gestión sustentable en gastronomía y retail.
Para garantizar transparencia, la MACS actuará únicamente como propietaria técnica de la norma, mientras que las auditorías serán realizadas por certificadoras privadas independientes acreditadas ante el Senasa.
Desde la organización remarcan que el verdadero potencial económico radica en la creación de Consorcios de Productores de Carne Sustentable Argentina, una figura que podría facilitar el acceso a mercados premium, mejorar la comercialización y generar valor agregado para toda la cadena de ganados y carnes.
La aparición de un sello nacional de sustentabilidad marca un paso importante para la ganadería argentina en un escenario donde la trazabilidad, la transparencia y la calidad certificada ganan cada vez más peso en las decisiones de compra.

