Crece la amenaza de la chicharrita y el maíz apuesta todo al frío

Las poblaciones de chicharrita siguen elevadas en zonas endémicas y el sector aguarda heladas intensas para reducir el riesgo sanitario del maíz 2026/27.

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis informó este 8 de junio de 2026 que las poblaciones de la chicharrita del maíz continúan en niveles elevados en el NOA, NEA y Centro-Norte del país. El dato preocupa a productores y técnicos porque el insecto es el principal vector del complejo de achaparramiento y su supervivencia durante el invierno podría incrementar el riesgo sanitario y económico para la campaña de maíz temprano 2026/27.

Los resultados corresponden al 43° informe de la Red Nacional de Monitoreo, elaborado entre el 17 y el 31 de mayo, y muestran que las regiones históricamente endémicas continúan registrando las mayores capturas del insecto. Mientras tanto, gran parte del sector agropecuario sigue de cerca la evolución de las temperaturas ante la expectativa de que las heladas intensas actúen como un freno natural para la plaga.

La preocupación no es menor. Después del fuerte impacto que provocó el complejo de achaparramiento en campañas recientes, la presencia sostenida de Dalbulus maidis vuelve a encender alertas sobre la necesidad de reforzar las estrategias de monitoreo, manejo y control sanitario.

Crece la amenaza de la chicharrita y el maíz apuesta todo al frío

Según explicó Alejandro Vera, coordinador de la Red Nacional de Monitoreo, resulta fundamental sostener el monitoreo permanente de adultos de Dalbulus maidis durante todo el año, incluso cuando gran parte de los maíces tardíos ya fueron cosechados o transitan estadios reproductivos avanzados.

El especialista remarcó que la vigilancia constante permite detectar de manera temprana cambios en la dinámica poblacional del insecto y anticipar posibles incrementos en el riesgo sanitario para la próxima campaña.

Uno de los factores que más preocupa a los técnicos es la presencia de maíces voluntarios o «guachos», que funcionan como un «puente verde» para la supervivencia del vector. Estos cultivos espontáneos permiten que la plaga encuentre alimento y refugio durante el invierno, facilitando su permanencia hasta la próxima siembra.

Además, Vera destacó que la importancia del monitoreo crece en aquellas zonas donde las heladas son tardías o poco intensas, ya que la persistencia de hospederos verdes favorece la supervivencia de la chicharrita y aumenta la presión inicial de inóculo sobre los nuevos lotes de maíz.

En el NOA, considerado una de las principales zonas endémicas del país, el 94% de las trampas monitoreadas estuvo ubicado sobre cultivos de maíz. Allí las poblaciones continuaron mostrando niveles elevados, aunque se observó una leve retracción respecto del relevamiento anterior.

Crece la amenaza de la chicharrita y el maíz apuesta todo al frío

Los datos revelan que el 77% de las localidades evaluadas registró más de 100 adultos por trampa, una cifra que refleja la fuerte presencia del vector en la región.

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La situación también genera preocupación en el NEA, donde el 84% de las trampas se ubicó en lotes de maíz, principalmente en estadios reproductivos avanzados. En esta región se registró un aumento significativo en las capturas y el 55% de las localidades superó las 100 chicharritas por trampa.

Estos niveles muestran que la presión poblacional continúa siendo elevada y que el insecto mantiene una importante capacidad de supervivencia en las zonas históricamente afectadas.

La región Centro-Norte también exhibió indicadores que llaman la atención de productores y asesores técnicos. Allí, el 95% de las trampas registró presencia de chicharritas y el 81% se ubicó dentro de la categoría de máxima abundancia, con más de 100 adultos por trampa.

Para los especialistas, estos números evidencian una importante presión poblacional y refuerzan la necesidad de continuar con las estrategias de vigilancia y manejo integrado.

En el Litoral, el escenario aparece más moderado, aunque igualmente relevante. El 94% de las trampas detectó adultos de Dalbulus maidis, mientras que el 26% registró más de 100 capturas, concentradas principalmente en la provincia de Entre Ríos.

La región Centro-Sur continúa presentando el panorama más favorable del país. Según el informe, el 42% de las localidades monitoreadas no registró presencia del vector, mientras que apenas el 13% superó las 100 capturas por trampa.

Los técnicos consideran que esta situación refleja cierta estabilidad en la dinámica poblacional de la plaga, aunque advierten que la vigilancia no debe relajarse debido a la capacidad de dispersión que caracteriza al insecto.

Crece la amenaza de la chicharrita y el maíz apuesta todo al frío

El informe también incorporó resultados sobre la presencia de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades monitoreadas del NOA. Los análisis evidenciaron niveles de portación del patógeno entre bajos y moderados, una señal que por ahora no genera alarma, pero que obliga a mantener el seguimiento debido a su vínculo directo con el complejo de achaparramiento del maíz.

De cara a la campaña 2026/27, el principal interrogante pasa por la intensidad y duración de las bajas temperaturas durante las próximas semanas. Para gran parte del sector, las heladas invernales podrían transformarse en el factor más importante para reducir la supervivencia de la chicharrita, disminuir la presión inicial del vector y proteger la sanidad, el rinde y la rentabilidad de uno de los cultivos estratégicos para la economía argentina.

Por eso, mientras avanza la cosecha y comienzan las primeras proyecciones para la próxima siembra, productores, asesores y entidades técnicas observan el comportamiento del clima con atención. La evolución del invierno podría empezar a definir mucho antes de la siembra el escenario sanitario que enfrentará el maíz argentino.

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