Sin heladas que las frenen, las chicharritas acumulan fuerza para la próxima siembra de maíz

Chicharrita del maíz posada sobre una hoja de maíz en un lote agrícola, con trampa adhesiva amarilla utilizada para el monitoreo de poblaciones de la plaga.
El 43º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos al 31 de mayo de 2026, muestra que el NOA, el NEA y el Centro-Norte concentran los mayores niveles de capturas del vector, mientras la ausencia de heladas intensas sostiene poblaciones elevadas que podrían presionar los maíces tempranos de la campaña 2026/27.

El panorama sanitario para el maíz temprano de la próxima campaña empieza a tomar forma antes de que se siembre el primer grano. Los datos de la Red Nacional de Monitoreo revelan que las poblaciones de chicharrita (Dalbulus maidis) siguen en niveles elevados en las zonas endémicas, y que la persistencia de maíces voluntarios o “guachos” en lotes ya cosechados actúa como puente verde que favorece la supervivencia del vector durante el invierno.

En el NOA, el 77% de las localidades evaluadas registró más de 100 adultos por trampa, aunque con una leve retracción respecto al relevamiento anterior, cuando ese porcentaje alcanzaba el 94%. En el NEA, la otra zona endémica, el indicador se ubicó en el 55% de las localidades con más de 100 capturas, con un incremento significativo en el promedio general. En el Centro-Norte, la situación es aún más marcada: el 81% de las trampas quedó en la categoría de mayor abundancia.

En el Litoral, con foco en Entre Ríos, el 26% de las trampas superó las 100 capturas. El Centro-Sur sigue siendo la región de menor presión, con el 42% de las localidades sin presencia del vector y solo el 13% en niveles elevados.

El coordinador de la Red, Alejandro Vera, advirtió sobre un factor crítico de cara a la próxima campaña: “La importancia del monitoreo se incrementa donde las heladas son tardías o de baja intensidad, ya que la persistencia de hospederos verdes favorece la supervivencia del Dalbulus maidis durante el período invernal, incrementando el riesgo de colonización temprana de los cultivos y la presión inicial de inóculo”.

El informe también incluye datos sobre la portación de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades del NOA, con niveles que se ubican entre bajos y moderados.

“La presencia de maíces voluntarios en lotes de maíz temprano ya cosechados constituye un componente epidemiológico de alta relevancia, ya que actúan como un puente verde que favorece la supervivencia del vector”, remarcó Vera. El mensaje es claro: el monitoreo no termina con la cosecha, y las decisiones de manejo que se tomen en estas semanas pueden definir el punto de partida sanitario de la campaña 2026/27.

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