La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

La suba global de los costos logísticos reabre un debate clave: ¿Argentina tiene infraestructura para competir o sigue presa del camión?

La escalada de los costos de transporte a nivel mundial, impulsada por el conflicto en Medio Oriente y la suba de los combustibles, reabre una discusión estratégica para la agroindustria argentina: ¿está el país preparado para competir en un escenario donde mover mercadería será cada vez más caro? La pregunta cobra relevancia porque más del 85% de los granos que llegan a los puertos argentinos todavía lo hacen por camión.

Mientras Estados Unidos debate el futuro de sus redes ferroviarias y Europa acelera inversiones en infraestructura multimodal, Argentina continúa dependiendo de un esquema logístico que muchos especialistas consideran costoso, ineficiente y vulnerable.

La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

El camión sigue siendo el rey

Cada cosecha moviliza millones de toneladas de soja, maíz, trigo y subproductos hacia los puertos del Gran Rosario, principal complejo exportador agroindustrial del mundo. Sin embargo, gran parte de esa carga sigue recorriendo cientos de kilómetros por rutas nacionales y provinciales.

A diferencia de países competidores como Estados Unidos, Brasil o Canadá, donde el tren tiene un rol central en el transporte de commodities, en Argentina el camión continúa concentrando la mayor parte de los movimientos de granos. La consecuencia es directa: mayores costos logísticos, más consumo de combustible y una mayor exposición a cualquier aumento en los precios energéticos.

La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

¿Funcionan los trenes para el agro?

La respuesta es sí, pero con limitaciones. Durante los últimos años se registraron avances importantes en corredores como el Belgrano Cargas, que conecta el NOA con los puertos del Gran Rosario, permitiendo reducir costos para economías regionales y producción agrícola.

Biotecnologia
Más eficiencia y menos incertidumbre: la apuesta que busca proteger el potencial del cultivo

Más eficiencia y menos incertidumbre: la apuesta que busca proteger el potencial del cultivo

Sin embargo, especialistas del sector coinciden en que la red ferroviaria argentina todavía está lejos de alcanzar el nivel de eficiencia necesario para competir con las principales potencias exportadoras. La infraestructura sigue presentando cuellos de botella, velocidades reducidas, limitaciones operativas y una cobertura insuficiente para gran parte de las zonas productivas.

En muchos casos, el productor continúa sin tener una alternativa real al transporte por camión.

La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

El costo oculto que afecta la competitividad

La logística representa uno de los principales componentes del costo total de exportación. Para un productor ubicado lejos de los puertos, el flete puede representar una porción significativa del valor final de su mercadería.

Cuando sube el diésel, como ocurre actualmente por las tensiones geopolíticas internacionales, el impacto se multiplica. Cada dólar adicional en combustible termina afectando la rentabilidad del productor y la competitividad de las exportaciones argentinas.

Esto adquiere especial relevancia en un contexto donde Brasil continúa ampliando corredores ferroviarios, hidrovías y puertos para reducir costos logísticos.

La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

Brasil acelera mientras Argentina discute

El principal competidor de Argentina en soja y maíz lleva años ejecutando inversiones multimillonarias en infraestructura. Nuevos corredores ferroviarios conectan regiones productivas del centro-oeste brasileño con puertos del norte, reduciendo distancias y mejorando la eficiencia exportadora.

Mientras tanto, en Argentina persisten debates sobre concesiones ferroviarias, mantenimiento de vías, financiamiento y planificación de largo plazo. La diferencia ya no pasa únicamente por producir más. También importa cuánto cuesta llevar esa producción hasta el comprador internacional.

La crisis logística global podría transformarse en una señal de alerta para la Argentina. Si los costos energéticos permanecen elevados y el transporte internacional continúa encareciéndose, la eficiencia logística dejará de ser una ventaja secundaria para convertirse en un factor decisivo de competitividad.

La nueva crisis logística mundial expone una vieja debilidad de Argentina

Los expertos coinciden en que el país posee una ventaja natural extraordinaria para producir alimentos, pero advierten que eso ya no alcanza. La gran pregunta para los próximos años es si Argentina apostará por una transformación profunda de su infraestructura ferroviaria y fluvial o si seguirá dependiendo de un modelo basado casi exclusivamente en el camión.

Porque en un mundo donde mover mercancías cuesta cada vez más, la competitividad ya no se juega solamente en el campo. También se juega en las vías, en los puertos y en las rutas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *