El oficialismo busca responsables por el fracaso legislativo. Internas, reproches y diferencias estratégicas sacuden a La Libertad Avanza.
El Gobierno nacional sufrió un duro revés político tras retirar el capítulo de la reforma de la Ley de Tierras que impulsaba el presidente Javier Milei, antes de su tratamiento en el Senado. La decisión, que quedó expuesta en la sesión de este miércoles, abrió una fuerte disputa interna dentro de La Libertad Avanza, donde distintos sectores comenzaron a señalar responsables por la derrota legislativa. El episodio es relevante porque evidencia las dificultades del oficialismo para construir mayorías parlamentarias en un año clave para su agenda de reformas estructurales.
La versión oficial apunta a Villarruel, pero puertas adentro crecen los reproches
Desde la Casa Rosada la postura oficial fue responsabilizar a la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien el vínculo político atraviesa uno de sus momentos más críticos. En el entorno presidencial minimizaron el traspié al sostener que «las negociaciones pueden fallar», aunque evitaron cuestionar públicamente a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sin embargo, detrás de esa posición comenzaron a multiplicarse los pases de factura entre los distintos sectores del oficialismo, donde varios dirigentes consideran que hubo errores en la estrategia parlamentaria y en el conteo de los votos necesarios para aprobar la iniciativa.

En la interna libertaria aparecieron cuestionamientos hacia Patricia Bullrich, a quien algunos dirigentes acusaron de haber transmitido un escenario demasiado optimista respecto al respaldo que tendría el proyecto en la Cámara alta. También recibió críticas el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, autor de la propuesta, a quien le reprochan impulsar iniciativas consideradas demasiado amplias y complejas para el actual equilibrio político del Congreso. A su vez, referentes cercanos a Karina Milei y al espacio conocido como Las Fuerzas del Cielo cruzaron acusaciones sobre el rol que desempeñaron Martín y Eduardo Menem durante las negociaciones con gobernadores y legisladores aliados.
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Otro de los focos de conflicto gira en torno a la estrategia electoral impulsada por Karina Milei. Desde distintos sectores del oficialismo sostienen que la falta de acuerdos concretos con los gobernadores dificulta la construcción de mayorías legislativas y desalienta el acompañamiento de bloques aliados. En ese contexto, algunos dirigentes advirtieron que la ausencia de definiciones políticas de cara a las elecciones de 2027 podría complicar otros proyectos centrales del Ejecutivo, como la eliminación de las PASO y futuras reformas institucionales que requieren consensos parlamentarios más amplios.
El Gobierno busca reorganizar su agenda legislativa tras el revés
A pesar del clima de tensión, en el Ejecutivo descartan cambios de nombres o cuestionamientos públicos hacia los principales funcionarios involucrados. Bullrich continúa siendo una figura clave para la estrategia electoral del oficialismo, mientras que Sturzenegger mantiene la confianza del presidente Milei. En la Casa Rosada consideran que el próximo paso será reordenar la agenda parlamentaria, concentrando los esfuerzos en proyectos considerados prioritarios, como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la ley de Propiedad Privada. Mientras tanto, el episodio dejó al descubierto que las diferencias internas continúan siendo uno de los principales desafíos políticos para el Gobierno en el Congreso.

