El impuesto que no se ve: en el campo hay casi $40.000 por hectárea inmovilizados por saldo técnico de IVA

Buscan convertir el saldo técnico en un bono que el productor pueda usar como garantía de crédito, en lugar de mantenerlo congelado y sin uso durante años

De cara a la presentación del Presupuesto 2027 en el Congreso Nacional, la Fundación Barbechando articuló una jornada informativa con legisladores nacionales de todo el arco político. Dentro de las temáticas en discusión del Presupuesto Nacional se encuentran la logística, infraestructura de rutas y transporte de carga, la educación e innovación, la carga impositiva, entre otras. Todas forman parte de una agenda amplia que atraviesa al sector y que requiere de políticas públicas que contemplen las particularidades de la actividad.

El Presupuesto Nacional constituye una herramienta central para definir las prioridades del Estado y dar previsibilidad a las políticas públicas. Su discusión en el Congreso permite ordenar los recursos disponibles, establecer qué áreas serán prioritarias y evaluar cómo las decisiones del Estado impactan sobre los distintos sectores productivos.

En este sentido, el debate de la carga impositiva en el sector ocupó el lugar central de la actividad. En la jornada, se remarcó que el agro argentino destina el 62% de su renta al pago de impuestos, según el último Índice FADA. En el análisis se incluyó la mirada del impacto impositivo en todos los niveles juridisccionales: nacional, provincial y municipal. Sin embargo, según Antonela Semadini, economista de FADA, el mayor impacto siguen siendo impuestos no coparticipables.

Del resultado económico de una hectárea agrícola, apenas el 8% queda como ganancia del productor, el Estado se queda con la mayor parte y el 30% va destinado al alquiler de la tierra. La presión es mayor en trigo (cerca del 74%), luego continua girasol (68%), soja (62%) y maíz (60%).

LAS CLAVES DEL PRESUPUESTO 2027: EL PROBLEMA DEL SALDO TÉCNICO Y LOS SALDOS DE LIBRE DISPONIBILIDAD

Sin embargo, hay una gran porción del costo impositivo que no se calcula y permanece oculto, según el contador tributarista Mariano Echegaray como el saldo técnico del IVA, el saldo de libre disponibilidad y los costos de la gestión administrativa.

El saldo técnico se genera porque el agro, por sus propias características tasas diferenciales de IVA (21% sobre insumos contra 10,5% sobre la venta de granos), estacionalidad de la producción, financiamiento del capital de trabajo y altas inversiones en bienes de capital, acumula sistemáticamente más crédito fiscal que débito.

Según un relevamiento de CREA que el contador citó en la jornada, ese saldo promedia $36.500 por hectárea y en la agricultura extensiva representaría unos USD 770 millones inmovilizados al cierre de la campaña 2025/26: el equivalente al 7% de todo el gasto en implantación y desarrollo de cultivos de una campaña.

Además, el mecanismo para devolver ese saldo para las inversiones en bienes de capital perdió su capacidad real porque las partidas presupuestarias no se actualizaron: eran 15.000 millones en el 2019 -394 millones USD-. y en el 2026 la actualización fue de 30.000 millones -21 millones USD-, es decir se duplicó en pesos pero perdió más del 90% de su poder de compra en dólares.

Si proyectamos, por ejemplo, contra la inversión en maquinaria agrícola del primer semestre de 2026 ($1.381.300 millones), con lo asignado a la partida, no se cubre ni un 20% de la totalidad de inmovilización de saldos de IVA, advirtió Echegaray Ferrer.

A esto se suma el saldo de libre disponibilidad: cuando el productor vende, el comprador le retiene entre el 5% y el 8% del IVA según su «estado de riesgo fiscal» en el sistema SISA, y esa retención recién se reintegra, en el mejor de los casos, a los 75 días. La propuesta fue convertir el saldo técnico en un bono que el productor pueda usar como garantía de crédito, en lugar de mantenerlo congelado y sin uso durante años.

«El Presupuesto 2027 es una oportunidad concreta para instalar esta discusión en la agenda del Congreso», destaca Barbechando. «Desde Barbechando seguiremos acercando a los legisladores nacionales la información técnica y el diálogo con el sector necesarios para que estas problemáticas encuentren respuestas efectivas a una problemática histórica del sector. Avanzar hacia una reforma impositiva integral del sector agropecuario es parte de los desafíos fundamentales para impulsar la competitividad del sector», agregan.

Legisladores presentes en la jornada: Martín Ardohain (PRO – La Pampa), Joaquín Benegas lynch (LLA – Entre Rios), Emamnuel Bianchetti (PRO – Misiones), Francisco Morchio (LLA – Entre Rios), Luis Picat (LLA – Córdoba), Alejandra Torres (Provincias Unidas – Córdoba), Javier Sánchez wrba (PRO – Buenos Aires), Silvana Schneider (UCR – Chaco), Eduardo Falcone (MID – Buenos Aires).

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