Soja cerca de US$500: el precio que entusiasma al campo, pero llega recortado

Chicago llevó la soja a máximos de casi tres años, pero el productor argentino recibe una señal más débil por retenciones y factores del mercado local.

La soja alcanzó este 10 de septiembre su mayor cotización en casi tres años en la Bolsa de Chicago, donde noviembre cerró en US$489,52 por tonelada y enero llegó a US$495,03. El salto fue impulsado por nuevas compras de China a Estados Unidos, la firmeza de la harina y el aceite y la expectativa por el próximo informe del USDA. Para la Argentina, la noticia vuelve a poner al precio internacional en el centro de la escena, aunque con una diferencia clave: el productor local no captura plenamente esa mejora, entre otros factores por las retenciones del 24% que pesan sobre el poroto de soja.

La recuperación internacional ya es significativa: Chicago quedó 18,2% por encima del promedio de los últimos tres años, de US$415,70 por tonelada, y volvió a niveles que no se observaban desde diciembre de 2023. El movimiento también marca una fuerte recuperación respecto del piso de US$356,50 registrado en diciembre de 2024. Desde aquel mínimo, la oleaginosa avanzó cerca de 38%. Detrás de esta escalada aparece nuevamente China: exportadores estadounidenses informaron ventas adicionales por 272.000 toneladas al gigante asiático, mientras otras 206.500 toneladas fueron declaradas hacia destinos aún desconocidos.

China empuja a Chicago, pero Argentina corre otra carrera

El renovado apetito chino resulta decisivo para un mercado que durante 2024 y 2025 había perdido protagonismo por precio. Las compras de China en Estados Unidos durante la última semana rondaron el millón de toneladas y el acumulado del ciclo 2026/27 se acerca a los 13 millones de toneladas. A eso se suma una mayor demanda de harina de soja y la fortaleza del aceite, acompañada por el petróleo por encima de US$100. Sin embargo, el escenario no está libre de límites: el USDA proyecta una cosecha estadounidense cercana a 123 millones de toneladas, por lo que la abundante oferta podría ponerle un techo a nuevas subas.

Las terminales del Gran Rosario concentran buena parte de la salida del complejo agroexportador argentino. La firme demanda internacional vuelve a poner a la soja en el centro del negocio agrícola.

Las terminales del Gran Rosario concentran buena parte de la salida del complejo agroexportador argentino. La firme demanda internacional vuelve a poner a la soja en el centro del negocio agrícola.

En la Argentina, la mejora internacional se trasladó sólo parcialmente. La soja disponible en Rosario ronda los US$367 por tonelada, aproximadamente 11,5% por encima del promedio de los últimos tres años, frente al 18,2% que muestra Chicago. Desde el piso local de US$254,50 de julio de 2025, la recuperación ronda el 44%, pero la brecha respecto de la referencia estadounidense evidencia un viejo problema de competitividad. Retenciones, capacidad de pago de exportadores e industria, costos comerciales y disponibilidad de mercadería intervienen en la formación del precio que finalmente recibe el productor argentino.

El interrogante ahora pasa por cuánto recorrido adicional puede tener la oleaginosa. El próximo informe de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) será una referencia inmediata para Chicago y, por extensión, para el mercado argentino. La demanda internacional vuelve a jugar a favor, pero una producción abundante mantiene cautela entre los operadores. Para el agro local, la discusión excede si la soja vuelve o no a superar los US$500: la verdadera cuestión es cuánto de esa recuperación mundial logra transformarse en precio dentro de la tranquera argentina.

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